lunes, 23 de abril de 2018

Escritura brújula e híbrida: nociones generales y experiencia personal

Foto de Rana Sawalha. Desde Unplash

Ya hace mucho tiempo que tenía ganas de escribir esta entrada, que entre unas y otras se ha ido atrasando. Al menos, por fortuna, he podido al menos leer y recopilar información suficiente para poder escribir esta entrada con cierto criterio. Algunos de esos enlaces os los iré compartiendo a lo largo del texto o al final de éste.

Muy posiblemente escriba más artículos sobre este tema así que esto es un artículo más genérico y un tanto personal. Pero dado a lo que he ido viendo en los últimos años, bastante más necesario de lo que parece.

 

Sobre los distintos tipos de escritura y la falta de información: el mal de internet


Hace relativamente poco, terminando este artículo, Gabriella publicó en su blog un artículo en el que habla de algo que ya he visto criticado por varias personas y por diferentes motivos: los blogs para escritores y la saturación de unos determinados temas. No sólo que haya saturación sino que la mayoría de ellos los tratan de una manera muy similar, a veces casi calcada.

Yo traigo esto a colación porque en esto de los tipos de escritura, ocurre tres cuartos de lo mismo. Afortunadamente, a día de hoy, puedes encontrar un puñadito de artículos que traten este tema de manera diferente y desde luego, que hablen de la escritura brújula o al menos de la híbrida. Sigue sin ser suficiente pero al menos ya es más que hace unos cuantos de años cuando yo empecé a interesarme por esto.

Sí, es el motivo por el que yo escribo este artículo y lanzo una crítica parecida a Gabriella, en mi caso reivindicando que se escriba más sobre la escritura brújula y a ser posible, desde un punto de vista diferente al habitual de "no es la mejor forma de escribir" o no es la correcta. O incluso que te consideren mal escritor por ello.

Lo considero muy importante para evitar que otros escritores pasen por lo que he pasado yo, que cuando fui a leer sobre escritura brújula y escritura mapa, saqué la conclusión de que no podías escribir como brújula al no tener buena memoria (que no la tengo) y me empeñé durante muchos años en convertirme en escritura mapa con 0 éxito.

Ahora es muy diferente pero hace muchos años, era apenas tu forma de aprender. Era muy joven, apenas tenía idea de talleres de escritura en mi ciudad (ninguna en realidad), los blogs empezaban a despegar y era consciente que tenía mucho que mejorar. Para mí, entonces, lo que encontraba en blogs, webs o foros eran mi única referencia.

Pero ojo, como he dicho antes... la cantidad de información sigue siendo prácticamente la misma. Cuando hace pocos años empecé a plantearme mi método de escritura y a buscar información sobre la escritura brújula, me encontré un panorama muy parecido a entonces, apenas mejorado por artículos que os pasaré a lo largo de este post o al final. Sigue haciendo falta más información y más experiencia personal con la que otras personas se puedan guiar y sentirse identificados. E insisto: información correcta.

Porque algo muy típico en muchos de esos artículos en los que te habla de los tipos de escritura, es hablar de ventajas y desventajas de cada una y la brújula suele acabar en mal lugar, por lo general. Como un método muy difícil y que rara vez da buenos resultados.

Y no, es un método tan bueno como cualquier otro.

La escritura brújula NO es EL MAL mayor: es tu método y por eso es válido

¿Qué es la escritura brújula? ¿cómo sabes que lo eres? ¿se puede escribir novelas con este tipo de método?

Iré dando más detalles a lo largo del artículo pero por definirlo en breve y de forma genérica, la escritura brújula se caracteriza por ser aquella en la que escribes sin guía de ningún tipo, a diferencia de la escritura mapa. La realidad es que el método es mucho más complejo que todo eso y, creo, que la mayoría de escritores brújula tendemos a consideranos híbridos porque utilizamos distintas técnicas que podrían considerarse de mapa.

¿Y esto a que se debe? Sencillamente porque hay algo en lo que tienen razón los artículos de marras, y es que para ser escritor brújula debes de teenr buena memoria. Si no la tienes, entonces debes buscar manera de suplir esa carencia y por lo general, debes de pasar sí o sí por tomar notas y plasmar por escrito muchas cosas.

Mi error fue ese, no considerar que lo que ya hacía cuando escribía fanfics era correcto. Yo siempre he sido una escritora brújula, era lo que me funcionaba pero era cierto que necesitaba tomar nota de las cosas sobre las que escribía. Es lo que hacía, por supuesto. Es lo que hago ahora, en realidad, aunque de manera un poco más ordenada y extensa.

¿Por qué es correcto? ¿por qué este método es más válido de lo que muchos creen? Porque, es mi método de escritura, aquel con el que me siento más cómoda y con el que mejor trabajo.
Esto es algo muy importante y básico, que debería ser primordial a la hora de escribir o de practicar cualquier arte, cualquier cosa: lo que os permita haceros la vida más fácil y mejor, es lo que realemente importa.

Si escribís mejor cuando sencillamente os sentáis, plasmáis aquellas ideas que se os han ido ocurriendo y además disfrutáis con ello, segruamente sois escritores brújula. Si os pasa como a mí, que además, es solo escribiendo como se os van ocurriendo las ideas que necesitáis, la información que buscáis sobre la historia, sí seguramente seáis escritores de brújula. Si os permite ir terminando proyectos con mayor rápidez o con menos problemas, pues no lo dudéis más.

Ahora bien, como decía antes, ser escritor brújula no es solamente el escribir para escribir. Lo que voy a comentar ahora son unas nociones muy generales que creo que puede serviros de referencia pero no lo toméis al pie de la letra como guía única. Son unas nociones para acercaros a la escritura híbrida pero debéis de encontrar vuestro propio camino, leyéndome a mí o leyendo a otras personas que tengan experiencia en esto. No olvidéis que a la hora de la verdad la experiencia de la escritura es algo subjetivo, orgánico y muy personal: cada uno escribira de una manera única y determinada.


Herramientas del escritor brújula: la intuición y el borrador


No hace falta decir, creo, que aunque tu método sea diferente al que se considera habitual o clásico, no quita que debas de conocer los aspectos básicos de cualquier historia: estructura, personajes, narrativa, voces, etc... Son elementos necesarios para contar algo. Otra cosa es cómo luego lo desarrolles y para eso cuentas con diferentes armas.

En el caso de los escritores brújulas contamos al menos con las dos que menciono en el título.

Sé que me miraréis raro con lo de la intuición pero os garantizo que realmente se puede considerar una herramienta más y que además... se puede "entrenar". También admito que yo misma, hasta hace poco, no le hacía ni puñetero caso pese a que en el 99% de las ocasiones acababa teniendo razón, acababa ocurriendo lo que esa vocecita insistente me estaba diciendo. Que hablando con otras escritoras he comprendido que es más habitual y natural de lo que parece (¡hola Laura!) y que bien pensado, tiene que ver con lo que yo llamaba "deformación profesional".

¿Qué es la intuición entonces? Es la voz insistente y molesta que os avisa de antemano que algo estás haciendo mal con tu historia. La sensación de que las piezas del puzzle no encajan como deberían y que tarde o temprano te va a saltar a la cara. Probablemente con un atasco monumental en tu escritura.

El bloqueo suele ser muy habitual en el escritor brújula, dada a nuestra forma de trabajar. Al fin y al cabo hay mucho de prueba y error y por tanto es casi seguro, sobre todo cuando empiezar un proyecto, que sufras bloqueos con bastante frecuencia. Pero ojo, no lo veáis como algo negativo, todo lo contrario. Consideradlo natural del proceso, como parte de él.

¿Cómo se supera ese bloqueo? ¿cómo se utiliza la intuición para salir de él? Lógicamente escuchando. Escuchánote. Prestando atención y pensando detenidamente qué es lo que te chirria de lo que estás escribiendo en ese momento. Qué ha sido exactamente lo que te ha bloqueado. ¿Un diálogo? ¿una descripción? ¿algo que ha hecho tu personaje protagonista? ¿una escena completa?

Es muy fácil de resolver y basta con hacer una relectura de lo que has escrito anteriormente. Muchas veces no puedes escribir una historia del tirón y la haces por fases: en distintos días y a veces, en horas diferentes. Esto significa que no siempre tienes la misma predisposición y concentración a la hora de escribir. Es posible que te pongas a escribir cansada y con la cabeza con otra parte: hay muchas posibilidades entonces de que escribas las cosas mal. O peor de lo que pueden ser escritas. Entonces basta con repasar, recortar o reescribir.

Pero no siempre ocurre así y por mucho que cambies lo que crees que está mal, sigues teniendo la sensación de que no funciona, de que falla. En ese momento es posible que debas de releer bastante más e incluso plantearte la posibilidad de empezar de nuevo el texto.Aquí entraría el tema de borradores que ahora trataré.

Ahora llega el momento de: ¿cómo sabes exactamente que es lo que falla? ¿qué es lo que está mal realmente? Pues... sabiéndolo. Y antes de que me matéis por la respuesta, os explico por qué.

Es tan sencillo porque aunque sea algo instintivo, natural y abstracto, el sentido de la intuición en un escritor está más entrenado y desarrollado, de lo que nos pueda parecer. ¿Es posible haberlo hecho de forma inconsciente? Obviamente: ¿de qué otra manera si no, que leyendo?

Cuando se nos suele repetir muy mucho lo de que todo escritor debe leer e incluso leer más que escribir para poder mejorar su escritura, no es por gusto. Es por esto. Claro que yo lo actualizaría a no sólo leer: también incluiría todos los formatos posibles para contener, crear o contar una historia. Manga, anime, series, películas, videojuegos... todo lo que se os ocurra, aquello que os cuente una historia es tan válido como un libro.

Ni más ni menos porque cada uno contiene los elementos básicos de cualquier historia. Una trama, unos personajes, una estructura. Es muy difícil que le falte alguno de estos elementos y si les falta, puedes averiguar de qué manera suplen esa carencia. Puedes aprender muchísimo tanto de las buenas historias...como de las malas.

En cualquier caso, como iba diciendo, sin querer, podemos llevar perfectamente años consumiendo historias sin parar hasta el punto de que os pase u os pueda pasar como a mí: que sepáis qué va a pasar a continuación en el capítulo de esa serie que estás viendo y te parezca lo más previsible del mundo xD. Yo lo llamaba deformación profesional pero ahora me doy cuenta que en realidad es lo que a mí me ayuda a escribir.

¿Y se puede entrenar? Por supuesto. No sólo hay que seguir leyendo, viendo o jugando, también puede ser una buena idea hacerlo con una libretita en la mano (o la aplicación random que os parezca mejor) y analizar lo que estás viendo. Puede ser un coñazo pero es muy útil. Por eso os recomiendo que sea con una relectura o un rewatch de algo que os guste volver a ver o leer. Os molará porque os daréis cuenta de detallitos que seguro que se os pasó por alto cuando lo hicistéis por primera vez.

Evidentemente esto es algo general de los escritores solo que para los escritores brújulas esto es esencial para nuestro trabajo. Nos puede ahorrar tiempo y borradores.


La importancia de las cosas mal hechas: hecho es mejor que perfecto. 


A lo mejor os sorprende lo que os voy a decir, pero el borrador es la herramienta más difícil de dominar que la intuición. Al fin y al cabo, ésta os va a funcionar de forma casi automática. Para trabajar con el borrador de tu historia, tienes que luchar con algo que padecemos todos los escritores: el síndrome del impostor y el del corrector. Nuestro perfeccionismo. Nuestra inseguridad latente.

Hay muchos tipos de bloqueo y este puede llegar a ser el peor de todos porque es el que puede provocar que pases una larga temporada sin ser capaz de juntar dos palabras seguidas.

En el blog de Gabriella podéis encontrar un sinfín de artículos donde habla de estos y muchos asuntos pero hay uno en concreto que da nombre al título de esta sección: hecho es mejor que perfecto. Os lo recomiendo a todos pero especialmente a los escritores brújula.

¿Por qué? Pues porque el borrador es vuestra principal herramienta para trabajar una historia. Es vuestro mapa. Es la manera en la que vais a averiguar cómo son los personajes, qué harán, qué pasará y cómo será vuestro mundo. Se trata de escribir para poder escribir vuestra historia.

Por tanto, va a ser muy natural que escribáis muchísimos borradores. ¿Cuántos? No importa. Cada historia necesitará una cantidad determinada. Lógicamente cuanto más larga, más probabilidades hay de que sean más. Por ejemplo, hace unos meses conocí este método de los ocho borradores pero es posible que necesites menos. O necesites muchos más. Que necesites incluso escribir escenas apartes para conocer o poner en situación un determinado personaje. Dependerá de cuánta información necesites o no necesites para la historia final.

Por eso, es importante comprender ante todo, que esos borradores no son versiones definitivas de tu historia. Es trabajo en sucio lleno de notas. Es el motivo por el que a mí me gusta trabajar con procesadores de textos que me permitan añadir notas a mi texto porque suelo utilizarlos muchísimo. Es preferible poner una nota recordando que tal frase te ha quedado como el culo, que te estás repitiendo más que el ajo o que no se te ocurre un nombre para tal cosa, que pararte a pensarlo. Pararte a pensarlo es aumentar las posibilidades de bloquearte ese día y termine la jornada de escritura. A veces con una búsqueda rápida o pensando un poquito, te sale. Otra veces (la mayoría) tu autoexigencia te obliga a buscar y rebuscar... y no encontrar. Y la frustración por ello puede hacerte estar dos o tres días (como poco) sin escribir.

Por eso, insisto, es importante entender a los borradores, como lo que son. Como el jardín a partir del cual deberás plantar, podar y replantar. Las veces que sean necesarias hasta que llegues a una versión con la que te sientas satisfecha.

Como podéis imaginar, la intuición cumple un papel importante aquí. Con ella, no sólo sabrás cuánto de bien o mal está la historia, si no que cuanto antes le hagas caso, más trabajo ahorrarás. Si sientes que necesitas volver a empezar un borrador, en serio, hazlo. No te fuerces tampoco a terminar un borrador si sientes que cuanto más escribes, más atascada te sientes o peor ves todo. Déjalo, toma nota de lo que has hecho y sigue, vuelve a empezar.

Que no os dé miedo guarrear.

Organizar: el punto mapa del proceso.


Sí, sé que es posible que alguno esté ahora en plan: WTF?? Pero no, todo tiene su por qué. Ahora bien, sí que es cierto que buena parte de lo que voy a explicar a continuación sí es más opcional que lo anterior. A mí parecer lo encuentro esencial para ayudarte a agilizar el proceso de escritura y desde luego a bloquearte solo lo justo y necesario.

Exacto, voy a hablar de algunos de esos métodos que se podrían considerar como mapa... si consideramos como "método mapa" todo aquello que suponga una preparación previa a la escritura, aunque no sean las habituales como la escaleta.

¿Por qué tomar notas? Bien, explico por qué aunque os lo podéis imaginar ya que lo he comentado antes.

No sé si ya he pasado antes este artículo de Ana Katzen donde traduce otro artículo de Rachel Aaron sobre cómo pasar de escribir 2000 palabras a 10000 al día, en el que habla de un método de escritura que considero esencial para los escritores brújula. Leedlo y tomad nota. Yo voy a centrarme en el primer punto: el conocimiento. El saber qué es lo que vas a escribir. Ella habla de escribir novelas pero vale para cualquier formato.

¿A qué se refiere con conocimiento? Pues a algo tan sencillo como saber qué es lo que vas a escribir en tu sesión o a continuación. Qué quieres escribir ahora o qué vas a escribir mañana: tan importante es saber qué vas a escribir ese día, cómo tomar nota de qué estás pensando y qué toca escribir después. Creedme que, cuando eres escritor brújula y estás en proceso de construcción, es muy fácil que cambies de parecer sobre la marcha porque se te ha ocurrido algo que crees que vas a funcionar mejor que lo que habías pensado inicialmente. Por tanto, es buena idea tomar nota de ello.

Este es el método más simple y sencillo: preprarar la sesión de escritura de ese día y dejar preparada la del día siguiente. Y ya está. Esto ayuda muchísimo a que no te atranques en plena sesión de escritura. De hecho, hablando de borradores, cuanto más borradores hayas escrito, más ágil será el proceso por la sencilla razón de que llegará un momento en que conocerás lo bastante de la historia o habrá tantas cosas pasando de borrador a borrador que irás volando por el papel o por el procesador. Básicamente, ya conoces e incluso te sabes de memoria lo esencial.

Ahora bien ¿es lo único que os recomiendo? Obviamente no. Aquí vienen las diferentes opciones por las que os podéis decantar, según se adapte mejor o peor a vuestra forma de escribir. Y la base, por supuesto, es la misma. El conocimiento. Cuánto más sepas, mejor.

El bloc de notas como tu mejor amigo. 


Realmente en todo momento he hablado de saber, de sacar información para tu historia a través de la escritura. Ahora bien, como he dicho anteriormente, si tienes la suerte de tener una memoria magnífica todo esto no te haga falta. Si no, pues lógicamente, sí que lo necesitas.

La versión simple de esto es la que ya he comentado: ir tomando notas en el mismo documento. Ahora bien, en favor de organizaros un poquito, recomendaría hacer esta toma de nota aparte, fuera del documento. Exacto, en un bloc de notas, libreta o aplicación que pueda cumplir con esta labor.

¿Por qué? Bueno, la organización ayuda casi siempre a aclarar ideas. Ver en un solo lugar todo lo que se te ha ocurrido o lo que se te va ocurriendo, hace que veas las cosas de forma diferente. A menudo, por ejemplo, hago un resumen de lo que llevo escrito cuando me noto atascada y eso me ayuda, al darle una vuelta, a saber qué falla o qué necesito. También es una manera de consultar con rápidez algo que necesites.

Por supuesto, no es para lo único que utilizo un bloc de notas. No trabajo solo con la información que conozco después... sino también con la que planteo antes.

¿Hago entonces una planificación previa a la historia? Sí y no. Depende muchísimo de la historia con la que vaya a trabajar y de la extensión que va a tener la misma. También de la información que me vaya a hacer falta a lo largo de la historia, que también puede variar. De esto podría hablar en detalle en otro artículo porque esta fase puede ser muy peligrosa para un escritor brújula ya que puede hacer que te hartes de la historia antes de empezarla si te entretienes demasiado. Pero, como lista muy básica que creo que os puede valer a cualquiera, sería:

-Lluvia de ideas: todo aquello que se os haya ocurrido o se os pueda ocurrir de la historia

-Lista de nombres: esto es básico para no quedarte parada en el trascurso de la escritura. Hace tiempo os hable de Behind the name como referente para buscarlos.

-Documentación y otros datos de interés: aquella información que sí o sí vais a necesitar para la historia. Recomiendo encarecidamente a ceñiros a lo necesario y no iros por las ramas investigando lo que no toca. Ayuda mucho haceros una lista de esas necesidades.

Evidentemente hay otras tantas cosas que se pueden añadir. Personajes que vayan a salir. Una especie de escaleta o guía pequeñita para tener una idea de qué va a ir la historia y cómo la quieres desarrollar. Por ejemplo. Pero son éstas las cosas que vas a ir añadiendo o complementando conforme pasan los borradores. Al menos yo, no siempre sé qué personajes van a salir y qué papel cumplirán, o no tengo aún del todo claro cómo voy a llegar a uno o varios puntos de la trama. Es algo que solo se me va a ocurrir a lo largo de la escritura. Es decir, esto ya depende de cada cual y de cómo le guste trabajar.

En cuánto a qué herramientas utilizo, casi siempre son tecnológicas pero a veces utilizo una libreta, sobre todo cuando voy a salir de casa. Si no, casi siempre utilizo OneNote. En este blog hice una guía rápida y la verdad es que cuando le coges el truco, tiene muchísimo potencial.
Es el programa que siempre tengo abierto cuando empiezo a escribir ya que es mi cuaderno de trabajo rápido, sucio o de emborrones. Incluso cuando estoy en otra fase con un proyecto, suelo seguir manteniendo unas notas mínimas de la información necesaria para seguir trabajando. Al fin y al cabo, a diferencia del resto de herramientas que utilizo, lo puedo abrir en cualquier parte.

Una vez he terminado un proyecto o voy a pasar a otra fase, hago un repaso de todo y lo paso a limpio a otro lugar, en este caso a CherryTree. Hablé de ella en esta lista de otras tantas aplicaciones y herramientas para escribir: es una suerte de wiki o bloc de notas en árbol que funciona bastante bien y sobre todo, permite muchísima flexibilidad para un escritor brújula. Básicamente porque las secciones las creas tú como quieras.

Hay otros tantos programas, claro, uno de ellos es Scrivener. Yo lo he probado un poquito y lo cierto es que es bastante más flexible de lo que creía en un principio y si tenéis medios para comprarlo, os animo a hacerlo. También a pasaros por el blog de Jen Moraz, que tiene guías sobre este programa. O de otros programas interesantes como Bibisco. Al fin y al cabo esto es como todo, utilizad el que mejor se adapte a vuestras necesidades.

Últimas recomendaciones y enlaces


Os dejo una breve lista con enlaces que os puede resultar interesantes respecto a este tema:

-Consejos de supervivencia para escritores brújula: Rocío Vega escribió el año pasado dos artículos bastante completos sobre escritura brújula, con consejos que os pueden resultar muy útiles.

-Siete métodos probados para planificar tu novela: como decía antes, Gabriella tiene un montón de artículos sobre técnicas de escritura a los que, como todos, os recomiendo echar un ojo. Este os lo recomiendo porque habla de diferentes métodos que a lo mejor os gusta o que podéis adaptar en parte a vuestra forma de trabajar

-Planificación literaria I: os vuelvo a enlazar a Ana Katzen, en esta ocasión con la primera de varias entregas sobre planificación de historias, desde su experiencia como escritora híbrida, tal y como cuenta aquí

-Cuatro problemas del escritor de brújula: en el blog de La maldición del escritor también hablan de la escritura brújula, de problemas que os pueden servir y las soluciones que os proponen

-Escritor de mapa, escritor jardinero y escritor paisajista: artículo muy reciente de Ana Gonzalez Duque en el que habla de su experiencia como escritora paisajista (híbrida) haciendo sus novelas

Para terminar, pues podéis contarme vuestra experiencia, hacerme otras recomendaciones o sugerencias para próximas entradas. No prometo, eso sí, publicación inmediata. No sólo por tema de tiempo sino porque cuando quiera o no, al final procuro dedicarle tiempo a estas entradas para que por lo menos, estén bien trabajadas.

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