jueves, 26 de septiembre de 2013

Mentalidad femenina (Auto estima III)

Vocaloid-Playground our room by Lancha


Se marchó dando tal portazo que lo oí desde mi habitación. Ni eso sirvió para que se me pasara el atontamiento que tenía encima por la resaca. Tardé cerca de veinte minutos en levantarme e ir hacia el salón porque oía que mi hermano estaba jugando al Resident Evil 4. Despachando al hombre de la motosierra con pistola: iba a durar vivo dos asaltos. De hecho estaba tan absorto con él que no se percató de mi presencia hasta que me senté en el sofá tras él y puse un pie sobre su espalda.

-¿Qué le has hecho a Casandra?

-Eso quiero que me expliques tú ¿qué demonios le has contado? ¿por qué parecía tan enfadada porque me había encontrado a Victoria?

Mi hermano pausó el juego justo cuando estaba a punto de ser descabezado. Se apartó de mi pie y me miró fijamente, muy serio.

-¿Has estado con Victoria esta noche?-pese al aturdimiento, capté el tono de reprimenda en su voz

-¿Me has oído bien, canijo? Me encontré con ella

Pasé entonces a relatarle dicho encuentro que recordaba bien aunque no con nitidez. Conforme lo hacía, mi madre fue bajando la mirada

-Después volví aquí, a casa ¿vale? ¡Joder Adri! Que lo pase mal no me convierte e una idiota suicida... ¡pareciera que no me conocierais!

Me quedé pensando entonces en la escena que ne había montado Casandra. Entonces, mis neuronas consiguieron hilar unos pensamientos con otros, llegando a una inesperada conclusión.

“No, no puede ser eso...”

Había abierto mucho los ojos y eso llamó la atención de Adri, que sin saber en qué pensaba confesó

-No te preocupes, fue mi culpa que te encontraras con Victoria. Y que Casandra lo sepa...

Abrí la boca y le miré sin saber muy bien qué expresar: si darle las gracias (por decírselo a Casandra) o matarlo por decirle nada a Victoria.

-Capullo...-fue lo primero que le dije. Luego, le robé el mando de la consola, dejé que me mataran y le superé esa fase del juego.

-Entiendo que os preocupéis por mí pero ¿por qué Casandra estaba tan enfadada?

-¿Me lo dices o me lo cuentas, hermanita?-fingí que no lo entendía en absoluto y debí de convencer-creía que estaba claro como el agua. Está celosa.

Habiendo llegado a la misma conclusión, oírlo de su boca hizo que se me sobresaltara el corazón

-¿Celosa? ¿de Victoria?-solté una risita-¿por qué tendría que estarlo? Ella está con Héctor y fue la que dijo...

-Ay Eira-me interrumpió revolviéndome el pelo-sigues sin entender la mentalidad femenina ¿eh?

-Me temo que no-contesté dubitativa

-Es muy típico-dijo, cogiéndome el mando de las manos-que un día te digan una cosa, otro te digan otra y por supuesto, les cueste admitir lo que sienten. Salvo que actúen espontáneamente...o las lleves a actuar así. Justo como ha pasado con Casandra.


Terminó con una sonrisa de oreja a oreja y me di cuenta en ese preciso instante que no estaba nada arrepentido de su proceder. Si no fuera porque lo conocía bien, juraría que incluso lo planeó a conciencia...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios serán moderados a partir de ahora, sean pacientes si no lo ven publicados de inmediato.Rogaría no hacer demasiado spam en los mensajes, ni insultos, ni groserías, etc, etc. Por lo demás, todos los comentarios serán bienvenidos y muy agradecidos por servidora :D