martes, 31 de diciembre de 2013

2013: finales y comienzos



A mi compi y amigo de blog, le comentaba en su Facebook a finales de Noviembre, que aún quedaba un mes más para acabar el año y que había tiempo para que todo cambiase y terminar el año mejor de lo que había empezado. Al fin y al cabo si, igual que hace tres años, las cosas empeoraron drásticamente, ¿por qué no mejorar ahora?

Pues así ha sido. Hasta que suene la última campanada...hay tiempo para que ocurra de todo. En mi caso, he tenido un año muy completo, en el que he ganado, he perdido y he aprendido. Y considerando cómo había empezado...para mi ha sido gratificante

Realmente pensé que este 2013 sería como el año pasado. Transitorio. Reflexivo. Más doloroso, pues lo había empezado perdiendo. Y sin embargo, he podido evolucionar...y avanzar.

Escribí una vez a finales de Febrero que cada cosa tiene su momento. Su tiempo. Y esencialmente es lo que he podido experimentar en los meses que lo han seguido. Todo acaba por llegar, tarde o temprano. No es que lleguen solas...o puede que sí. Pero serían como las ideas. O...como un tren. Salen a tu encuentro y tú decides si lo tomas o lo dejas. Si trabajas en la idea o si esperas al siguiente tren.

Aprovechar la oportunidad.

Así, he conocido a personas con las que volver a disfrutar y reír. Con las que compartir aunque sea la afición por un deporte.

Así, he decidido terminar el año rodeada de libros. Por mi trabajo o por los proyectos en los que he decidido implicarme. Y a través de los cuales sigo conociendo a más personas.

Pero también ha sido tiempo de seguir cerrando ciclos. De cerrar un libro definitivamente, pasar página o plantearte una continuación.

Personas que salen de tu vida en medio de un deja vu familiar y reciente. Mismos mecanismos y mismos patrones, haciendo intuir el final antes de que llegue. Antes de que se superen los niveles tolerables...

Personas que se alejan de ti. Necesariamente, aunque te duela al principio. Son esas pérdidas las que más enseñan. De la vida y de ti misma. A darte cuenta de las cadenas que debes romper para poder seguir adelante y no volver a cometer errores. Y no dañar a nadie más.

No han sido las únicas personas que han influido en mi vida en estos últimos doce meses. Mi familia. Mis amigos. De ellos siempre aprendes. A ver la vida desde otras perspectivas. Comprenderla un poquito mejor.

A comprobar que los milagros existen.


Ha sido mucho lo vivido y mucho lo que aún queda por vivir y por hacer. Por eso, al igual que hace un año, no pido nada en particular, salvo seguir teniendo las mismas fuerzas y ganas para seguir adelante

¡Feliz año nuevo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios serán moderados a partir de ahora, sean pacientes si no lo ven publicados de inmediato.Rogaría no hacer demasiado spam en los mensajes, ni insultos, ni groserías, etc, etc. Por lo demás, todos los comentarios serán bienvenidos y muy agradecidos por servidora :D