viernes, 20 de abril de 2012

Ángel


Image for marazul45





Cuando salió de la habitación vio que se había vuelto a quedar dormida. Y Eira tenía el presentimiento de que ya no se volvería a despertar hasta lo menos diez horas después.
-La que no va a poder dormir voy a ser yo
Casandra estaba tumbada boca arriba, con las piernas y brazos abiertos abarcando así toda la cama. Es como la había dejado antes de darse una ducha pero tenía la camisa desabrochada entera, así que debió de intentar quitarse la ropa y le parecería más rápido dormir tal cual estaba. O no le habían quedado fuerzas para seguir.
Se acercó a ella para asegurarse que dormía profundamente. Le besó la frente. No se inmutó y sonrío. Su pecho se movía al ritmo de su respiración, con suavidad. Eira se quedó mirándolo unos segundos y luego fue recorriendo con la vista su menudo cuerpo hasta su ombligo. No pudo contenerse y lo besó también. Se retiró, respiró hondo y se arrepintió. En realidad quería morderlo. Deseaba hacerlo pero eso la despertaría y no quería. Tampoco estaba segura de que fuera a salir bien...

En ese momento se abrió la puerta de la habitación. Era su hermano Adrián
-¿Qué estabas haciendo?-susurró malicioso
-Nada, no he hecho nada, solo comprobaba que durmiese...
-¡Pero si está desnuda!-le dio una colleja y empujándolo lo sacó al pasillo. Dejó la puerta abierta y se sentaron en una pequeña salita con sillones que había cerca.
-Aunque no me creas ya estaba así cuando salí de la ducha...además-añadió antes de que Adrián dijera nada-si no hemos podido hacer nada antes, no lo íbamos a hacer ahora ¿no crees?

Eira no olvidaría esa noche pese a que no hicieron nada...o no hicieron todo lo que pudieron haber hecho.
Eira la sacó del agua en brazos y se tumbaron en la arena, sobretodo por comodidad... porque frío probablemente no sentían. Ni sentirían en mucho rato.
Desgraciadamente sí sentían sueño y lo que ella tardó en ponerse de rodillas y desabrochar su pantalón, Casandra se quedó dormida.
-Ríete cabrón lo estás deseando-Adrián estaba tapándose la boca intentando que no se le notara, sin éxito.
Todo el subidón que tenía se le fue y empezó a sentir frío. Su camiseta estaba por allí, mojada y llena de arena y la ropa de Casandra corría la misma suerte en alguna parte. Un bonito panorama.
Decidió llamar a su hermano, que también estaba allí con unos amigos pero en casa de uno de ellos, y le explicó brevemente la situación.
No despertó a la chica hasta que él llegó con ropas y toallas para las dos y volvieron al hotel.

-Así que de todos modos parecía que esta noche te la...-le dió un pisotón antes de que terminase.
-Parecía y ganas no me faltaban pero no pudo ser...
-¿Y ella? ¿las tenía?
No preguntaba con maldad y sabía a que se refería. Eira rememoró todos y cada uno de los momentos de esa noche, cada segundo...cada suspiro...
-Yo diría que sí...
-Pero no estás segura-se quedó unos segundos pensando. Miró a la habitación unos segundos, donde Casandra seguía durmiendo en la misma posición y luego volvió a mirar a su hermano que la esperaba tranquilamente.
-Hasta que todo se aclare poco a poco, siempre sentiré un poco de inseguridad.
-¿Y que harás si...nunca se aclara del todo?-era la posibilidad que siempre tendría presente hasta que alguna vez oyera de sus labios las mismas palabras que ella le dijo, pese a que rara vez las necesitase...
-¿Nada? Nunca he sentido esto por nadie, así que bueno...lo asumiría e intentaría seguir adelante-dijo con una sonrisa triste
-Vamos Eira, no seas tan pesimista... hay muchas chicas en el mundo y si Casandra no es el amor de tu vida, ya lo conocerás con otra-intentó animarla y la verdad que sonrío. Su respuesta sin embargo, fue diferente a la que esperaba.
-Sí hermanito...pero en otra vida. Porque para mí, mi mujer, amiga y compañera solo hay una: mi pequeño ángel.
Eira se había levantado porque notó que Casandra se estaba moviendo. Adrián la siguió y le dio unos golpecitos en la espalda
-Has cambiado mucho hermanita... rezaré para que todo te vaya bien con ella y no tengamos que volver a hablar de esto.

Adrián estaba seguro de sus palabras. Todo iría bien entre ellas. Pero le había asustado ver cierta tristeza en los ojos de Eira cuando llegó a la playa y la vio sentada, con la cabeza apoyada en sus rodillas al lado de Casandra, que estaba completamente dormida.

Lo que sí le quedó claro, cuando vio la carita de Casandra, es que a su hermana no se le ocurriría más emborracharla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios serán moderados a partir de ahora, sean pacientes si no lo ven publicados de inmediato.Rogaría no hacer demasiado spam en los mensajes, ni insultos, ni groserías, etc, etc. Por lo demás, todos los comentarios serán bienvenidos y muy agradecidos por servidora :D