domingo, 9 de enero de 2011

Autoedición y publicación: publicar un epub en Lulu

Reescribiendo la página Sobre este blog pasé por la etiqueta de Autoedición, donde se encuentran las tres entradas dedicadas a ello, y me dí cuenta que podía complementar un poquito más la información, tras ya cumplir dos años con Lulu y tener un poco de más experiencia y recorrido

Cuando yo escribí esas entradas apenas había echado a andar en mi aventura como escritora novel y la tecnología no había avanzado lo suficiente. A día de hoy no sólo contamos con los e-readers, también tenemos las tablets como el iPad.

Tal y como dije en la anterior entrada, me di cuenta de casualidad de que Lulu había progresado notablemente y ya se puede publicar tu libro como un ebook con el formato .epub, que permitiría que se visualice sin problemas en cualquier dispositivo. Siendo así y recordando que el archivo de mi ebook, aunque adaptado a los e-readers, doblaba el número de sus páginas y estaba en .pdf, decidí que podía ser buena idea cambiarlo. Y el otro día, tras algunos días y unas cuantas horas dedicada a ello, conseguí editar el ebook para que el archivo fuera un epub. Porque algo que parece tan sencillo, resulta tener unos pocos de problemas.

Pasos atrás y pasos adelante


Algo que me gusta de Lulu, por encima de Bubok, es que siempre ha ido unos pasos por delante en lo que a progresión se refiere. Bubok, aparte de que leí algo que no me gustó en absoluto de su fundador (ideas que considero poco compatibles con lo que se supone que promueve), siempre ha ido por detrás y con una progresión excesivamente lenta. Demasiado, para contar con internet para no sufrir ese atraso.

Pero por esta vez, Lulu ha dado un paso atrás con su nuevo sistema de ayuda. La Ayuda fue una de las cosas que más me gustaron cuando conocí la página porque todo estaba muy claro y era fácil navegar de un apartado a otro. Ahora, aparte de ser muy esquemática, no tiene tanta facilidad. Y cuando buscas algo en concreto... te salen demasiados resultados. Es el principal motivo por el que he tardado tanto en hacer un epub decente.

Yo utilizo Calibre para ir organizando mi propia biblioteca en el ordenador y para sincronizar libros para el iPad, con la aplicación Stanza para éste. Así sabía que Calibre podía convertir desde el mismo programa cualquier tipo de formato de archivo en epub y fue lo que utilicé para convertir mi libro a epub. Lo descargo, lo subo a Lulu... ¡MEC! ¡ERROR! Tu archivo epub no es adecuado para Lulu. Y aquí empiezan el resto de pequeños detalles que me han complicado la vida: desde un mensaje en inglés hasta enlaces rotos o que no llevan a ninguna parte pasando por esa ayuda que en realidad es un pozo vacío.

Editando y/o haciendo tu propio epub


El primer impedimento de la ayuda de Lulu es que no te especifican que tus archivos de epub deben ser válidos. O al menos yo no he encontrado esas anotaciones por ninguna parte. De esta manera, pues te encuentras, primero tirando del traductor para saber qué diablos pasa y luego, para saber qué te sugieren.

Me sorprendo al ver que recomiendan precisamente Calibre para hacer tus ebook; una página que es, supuestamente, la herramienta que Lulu te ofrece para hacer tu ebook a través de ellos (enlace que por cierto no funcionaba o no estaba disponible para la página española) y una página para verificar tus ebook. Me voy hacia esta última para ver qué me decían. Al menos me daban un mensaje de error en inglés diciéndome qué era lo que fallaba. Pero como no tenía ni idea de que tenía que hacer para corregir dichos errores y marearme con tanto resultado en la búsqueda en Lulu, me voy como siempre a San Google. Allí llego a una página que casualmente también leo a través de Twitter, el Libro de Notas, donde tienen una “Receta para cocinar un epub”. Recomiendan el uso de Openoffice para crear el archivo base del libro (porque curiosamente Calibre no detecta los doc), Calibre para crear el epub y Sigil para darle unos últimos retoques. Modificar errores. Luego descubrí, en mi segundo intento fallido de subir el archivo resultante, que Lulu también lo recomendaba.

Tomando de referencia la mencionada entrada de blog, comencé a hacer distintos retoques, más al archivo de OpenOffice que al epub en sí, que lo generaba una y otra vez desde Calibre. Y subía y vuelta a subir. No había manera. Hasta que por fin, mirando detenidamente en Sigil, familiarizándome un poco con el programa, comprendo por fin cuál puede ser el error. Mi error.
La página de validación me daba un problema con los index_split (índice) que componían todo el ebook y que era lo que generaba Calibre a partir de mi archivo de OpenOffice. Hasta ese momento no había dado con la manera de hacer un archivo .odt adecuado así que tiré de nuevo de Google y encontré una pequeña guía para utilizar Sigil. Breve y concisa. Gracias a la cual, comprendí por fin cual era el problema y que la única solución que se me ocurría era hacer yo misma el ebook, de cero, con Sigil, copiando y pegando todo el libro de forma continua en un sólo capítulo y luego haciendo yo a mano las divisiones de capítulo con cada uno de los relatos cortos. E ir haciendo mi propio epub.

Gracias a todo el proceso para conseguir un epub adecuado, supe al fin todo lo que le faltaba a mi libro. En realidad, no es que le faltase nada si no que necesitaba editarlo con Sigil para conseguir todo lo que ya tenía en el archivo de formato en papel: el índice y los metadatos (la información del libro). El índice se construye de forma automática, asignando estilos de Headings (Cabeceras), creándose capítulos y sub-capítulos, asignando estilo 1 de la cabecera, estilo 2, estilo 3 y así sucesivamente. Para ver cómo van quedando dichos capítulos, se puede mirar el editor desde el menú Tool (herramientas), desde el cual también encontramos el editor de los metadatos también.

Una vez hecho todo esto, por fin la página de verificación me daba el visto bueno así que fui a subirlo a Lulu......... para encontrarme con otro mensaje de error de archivos no manifiestos”. Mi cara era un poema porque ahora sí que no sabía qué diablos me faltaba.

La Ayuda de Lulu no menciona ese error, como otras tantas cosas, pero sí hay un tema abierto en la sección de preguntas al hacer una búsqueda. Un tema en inglés, por cierto. Traduciendo como pude, con ayuda del traductor de Google y lo poco que sé, pude averiguar que era un error común ya que se trataba de un bug de Lulu y no de un error de mi archivo creado.
El bug surge al detectar espacios en el nombre del documento... como dentro de él. Y la solución es esa, eliminar esos espacios sustituyéndolos por guiones o cualquier otro carácter. Suena ridículo pero así lo hice y por fin, después de tanto tiempo, logré que Lulu admitiera mi documento.

El DRM


El proceso para generar tu ebook es el mismo de siempre, no ha cambiado nada hasta que llegas al paso correspondiente con la asignación del precio. Hay un paso previo que es el correspondiente al DRM. Tú decides si quieres asignarle uno a tu ebook, con el obligado añadido de 0, 20 centímos al precio.

Nunca he hablado de él pero sí dejé un enlace en una entrada anterior hablando de libros y de e-book o más concretamente de Libranda. El motivo principal por el que Libranda se convierte en una pesadilla para el cliente. En esa entrada se explica el proceso habitual que un cliente debe llevar a cabo para poder comprar un condenado libro y en qué consiste el DRM. Para quienes no deseen leer toda esa entrada, cito:

Antes de nada hay que aclarar un concepto, con DRM no compras realmente un libro o una canción, adquieres permiso para realizar algunas acciones con él. En el caso de las obras de Libranda con DRM de Abobe no queda muy claro qué lectores de libros las aceptan

Bien, a la pregunta de ¿pongo el DRM? yo contesto con mi opinión personal sobre el asunto, informando sobre su realidad y su verdadera utilidad. Ciñéndome además al tema que estoy tratando, que es la publicación de un libro por parte de un escritor novel.

Recuerdo algunas de las posibilidades que mencionaba en aquellas tres entradas sobre la autopublicación, los motivos que pueden llevar a un escritor a publicar por Lulu: querer ser leído, querer publicar su libro y además tenerlo en sus manos, querer ser conocido y ganar dinero... mencioné las más comunes pero puede haber tantas y tantas...
Tantas pero casi todas con un mismo principio: el ser lo más leído posible. Ser muy distribuido. Sobretodo si es el primer libro que publicamos, nuestra primera aventura en este mundo. Partiendo entonces desde ese principio puedo asegurar que el DRM no es recomendable para esa primera aventura.

Para quién no lo conoce, pensará que es la herramienta más adecuada para proteger un archivo que se distribuirá de forma masiva. El primer problema que se presenta es que el DRM a estas alturas es muy fácil de eliminar por lo que la protección es inútil. El segundo problema, por el cual no lo recomienda, radica en su funcionamiento:

El DRM consiste básicamente en limitar a un sólo dispositivo (sea un ordenador, una tablet o un e-reader) el documento que una persona se descarga. Dichos dispositivos deben además poder soportar dicho DRM o en el caso de los ordenadores, contar con el programa de Adobe para leerlo. Como bien dice la cita, el DRM no es más que un permiso sobre dicho documento pero no la compra del documento en sí. ¿Qué quiere decir esto? Que cabe la posibilidad de que tengas que pagar de nuevo por dicho libro o canción para poder leerlo o reproducirlo en otro dispositivo. Es decir, no se trata de proteger tu libro de posibles plagios si no de que no se distribuya entre muchas personas. Dicho en cristiano: se trata de una penosa medida para evitar la piratería de los productos culturales y que por supuesto atenta contra el principio de la cultura libre. Que viene a ser el mismo principio del que hablaba antes: la libre distribución de tu obra.

Imagino que las razones por las que Lulu ha habilitado esta opción son las mismas por las que Bubok lo ha puesto o lo pondrán: a petición popular de los usuarios que quiere proteger sus archivos digitales, sobretodo si se trata de descarga gratuita. Sólo que estos comentarios los leí hace ya tiempo en los foros de Bubok de la mano de personas que desconocían SafeCreative o tan siquiera las licencias Creative Commons. Y mostrando la misma ignorancia que se tiene en este país sobre la propiedad intelectual o los derechos de distribución y copia.

Poner DRM en tu archivo digital no va a servir para nada. En todo caso, para ser eliminado por tu comprador (porque deja de ser gratuito o no sé ya si eres tú el que pagas dicho DRM), hacer que se enfade haciendo todo lo que tenga que hacer para dar uso de lo que ha comprado en caso de que no sepa eliminarlo y por descontado, que tu libro no se distribuya y sea leído de la misma manera que lo haría si no tuviera el DRM. ¿De verdad merece la pena ponerle una protección tan dudosa si los problemas son mayores que sus beneficios?

Ya tendré ocasión de hablar del plagio más detenidamente pero quién quiera hacer algo como plagiar, lo hará. Lo protejas como lo protejas. Lleve DRM o no. La solución está en que en caso de que sufras dicho plagio tengas respaldo legal para denunciar a esa persona y salgas ganando. Y consistiría en demostrar que tu obra es tuya y no de esa persona. No cuánto se ha distribuido y quién tiene tu obra. Pensar en que cualquiera que se haga con tu obra, puede cometer un plagio es como no querer salir de casa para no ser atropellado o atacado. Un miedo absurdo. Si no te gusta la idea, no muestres al mundo tu obra.

No voy a volver a hablar de lo que ya hablé en su día sobre las licencias. Simplemente terminar diciendo que cada uno haga lo que la plazca. Pero creo que cualquier posible cliente agradecerá que si paga por un producto, pueda hacer con él lo que quiera. Y cuando se trata de un primer libro o una primera obra, la facilidad ante todo. No sólo será agradecido si no que te tendrán en cuenta para otras ocasiones y será una opinión positiva para otras personas que pregunten por ti. Que de eso se trata.

La vida de un escritor novel: realidad


Reservo para la próxima entrada (para no alargar demasiado) lo que me queda, que es hablar de lo vivido sobretodo en este último año. Más alternativas en este camino como escritora novel. Ahora simplemente comentaré a grandes rasgos un tema que encontré en Lulu buscando información sobre los errores del ebook.

Alguien pregunta que cómo es posible que en un año de publicación online no se haya vendido un sólo libro. Hay una sola respuesta que me hizo que pensar también en lo que escribí y en lo que estoy escribiendo ahora:



Yo publiqué un ensayo novelado titulado "6000 AÑOS DE CAUTIVERIO 
(el nuevo orden mundial)" y desde que he intentado comunicarme con personas físicas, 
sólo he recibido en mi mail incontables respuestas automáticas 
que me han llevado a ninguna parte. 
Es posible que LULU tenga este servicio personal para escritores como yo, 
pero cuando uno se siente frustrado ya no importa los medios de ayuda que tengan; 
Motivo por el cual borro mi obra literaria de LULU.
Un cordial saludo para los que publican en LULU
Munuel J. Machado


Para dar semejante respuesta supongo que hay que tener una idea muy errónea sobre la autopublicación. O de simplemente publicar. Y también de la propia página.

Siempre hay que luchar por lo que uno quiere, por sus sueños, con toda la constancia y fuerza de la que dispongamos y más. Para poder seguir adelante y para superar todos los obstáculos. Empezando por el primero: la frustración.

La frustración se evita siendo conscientes de lo que va este mundillo. Siendo realista y conocedores de nuestros límites, defectos y virtudes. Siendo humildes y sabiendo que no somos el mejor escritor del mundo, si no uno más

La autopublicación además, tal y como dije anteriormente y como su nombre indica, se trata de algo que hacemos nosotros y que sin los medios adecuados, todo depende de nosotros. Desde su publicación hasta su debida promoción. Y si algo no funciona, pues se debe de seguir buscando otras alternativas. Fuera o dentro de Lulu.

Se puede tener suerte y ser Lulu quién nos sirva de lanzadera en este mundo. Casi siempre, la publicación de un libro en Lulu nos puede servir para llevar a cabo un trabajo que puede dar sus frutos con el tiempo.

De eso será de lo que hablé en mi próxima entrada.

2 comentarios:

  1. Es interesante también la oferta de XinXii para autores (como alternativo a Lulu): www.xinxii.com Es la plataforma líder en la autopublicación digital en Europa y nueva en español.

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  2. Gracias, la verdad es que no la conocía. Sé que hay muchas alternativas además de Lulu o Bubok, ya sean parecidas o no y la verdad es que llevo tiempo sin investigar puesto que no he tenido un momento para hacerlo.

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