martes, 20 de julio de 2010

El código de la Mona Lisa: Científicos aburridos y expertos con imbecilidad supina


Esta entrada lleva en la recámara mucho tiempo y nunca había terminado de redactar. Y claro, como consecuencia, se van añadiendo más y más enlaces relacionados con este tema.
Lo iba a enfocar como un simple análisis de algunos comentarios, noticias etc. Lo de siempre. Luego, según iban saliendo más cosas, con un enfoque más cómico, porque es para hartarse de reír. Finalmente, iba a tener un enfoque no tan cachondo y sí de enfado. Ahora, ya que estoy, voy a hacer un pequeño reportaje sobre uno de los cuadros sobre el que más se habla... o del que más tonterías se dicen.

Dicho reportaje se dividirá en dos entradas: ésta, donde desglosaré cada una de esas supuestas noticias llenas de la chabacanería propia de este país y la segunda será un análisis real sobre lo que hay detrás de la Mona Lisa y la obra de Leonardo Da Vinci, que tendrá poco o nada que ver con lo que encontraréis a continuación

Ignoro por qué pero en año y medio mal contado, no he hecho más que encontrar más y más noticias de carácter supuestamente científico (tal como leí en este artículo de la Aldea Irreductible donde, en una carta abierta al director del País, habla de la línea editorial que tiene actualmente el periódico y que creo que expresa también muy bien lo que voy a analizar aquí) sobre resultados de investigaciones de científicos o expertos salidos de no se sabe donde (porque nunca se concreta de en qué lo son) sobre cuadros enigmáticos... que más bien son paradigmáticos y que a estas alturas, poco nuevo se puede aportar y lo que se da por nuevo (si tiene algo de verídico) es más que conocido en el mundo del arte.

Al principio pensaba que, aprovechando la inminente salida de algún libro-futuro-best-seller-sin-ninguna-sustancia, los medios de comunicación publican noticias relacionadas con obras de arte, con temas similares al que trata el libro. O lo que sea. Sin embargo, el otro día estuve en lo que ha quedado de una de las librerías de El Corte Inglés de mi ciudad y puedo decir que no, que no es por eso. Se ha vuelto a poner de moda los libros al estilo del señor Dan Brown, sobre supuesto enigmas, códigos ocultos y conspiranoias. Con lo que barajo varias posibilidades, entre las que está que la gente se aburre mucho y tiene medios para que se hagan eco de lo que hace; o como no me extrañaría mucho, que los medios de comunicación cuenten la noticia sesgada y mal y la investigación real tenga poco o nada que ver con las tonterías que se sueltan en telediarios, periódicos y algunos blogs

¿Y qué se puede encontrar? La noticia más antigua de la que dispongo data del año 2006, no por antigua, es menos surrealista. De hecho la teoría que defienden estos científicos canadienses es que la modelo del cuadro de la Mona Lisa... podía estar embarazada.

La enigmática sonrisa de la Gioconda podría deberse a que estaba embarazada o acababa de dar a luz. Al menos es lo que piensa un grupo de investigadores canadienses que han aplicado una novedosa técnica sobre la obra cumbre de Leonardo que les ha permitido apreciar detalles hasta ahora desconocidos. Usando un sofisticado escáner láser de tres dimensiones, han desnudado a la Mona Lisa y han descubierto que portaba un velo que solían llevar las mujeres embarazadas y el pelo recogido en un moño.

Leyéndolo una se pregunta ¿se necesitan realmente dos días de investigaciones con un nuevo escáner que se supone que descubre más que los medios habituales para decir simplemente que utilizaba un velo que usaban las mujeres embarazadas (y que creo que se aprecia perfectamente en el cuadro)? ¿para decir que por ello el cuadro se pintó para celebrar el segundo hijo de la mujer? Además, como es propio del periódico que lo publicó, no se entra en detalles por lo que es fácil dudar del rigor científico de lo que se ha publicado.

Le ocurre tanto a esta noticia como a la siguiente que toca comentar. Esta vez se trata del descubrimiento de científicos españoles que según rezaba europapress también habían resuelto el misterio de su sonrisa. Un titular repetido mil veces, expresado de distintas maneras. En esta ocasión nos hablan de efectos ópticos:

Científicos españoles han resuelto el misterio de una de las sonrisas probablemente más conocidas del mundo, la de la Mona Lisa de Leonardo Da Vinci. Y es que, uno de los mayores encantos que recoge esta imagen es que cambia en función de cómo se la mire, puede estar tanto radiante y sonriente, como seria.

Al parecer ese es el descubrimiento, que según el punto de vista con el que la mires, la Gioconda cambia de humor. Me pregunto como se puede lograr eso en una pintura plana y además en un museo donde el cuadro está muy vigilado. No, los efectos ópticos son muy habituales en la pintura... lo que hace que esta noticia esté aquí es que no se habla de un efecto óptico creado por el pintor... si no por nuestros ojos.

[...]en el ojo humano hay células diferentes para identificar colores, contrastes, entre otros aspectos. Además, algunos 'se enfrentan' con las visiones centrales y otros con las periféricas, recoge 'Telegraph'.

"Dependiendo de la célula que capte la imagen primero será uno u otro canal el que la transmita al cerebro para posteriormente interpretarlo"[...]

Claro que no todo es malo en este artículo. Hay un pequeño detalle dentro del artículo que salva los muebles. Se puede leer en el segundo párrafo lo siguiente:

El estudio, publicado en 'New Scientist', responde a estos 'cambios de humor' de la protagonista:

Se puede por tanto concluir que realmente se tratan de jóvenes científicos, recién salidos de no sé qué carrera y que bueno, verdes que están... lo que sí me preocupa es ¿hay alguna asignatura en la carrera que se dedique a esto? ¿a utilizar las obras de arte famosas para descubrimientos científicos? Porque la siguiente noticia, algo más reciente, es de órdago:

Así, según ha explicado en declaraciones al diario La Stampa, la Mona Lisa presenta claros signos de una acumulación de ácidos grasos bajo la piel, claro síntoma de unos niveles de colesterol estratosféricos. Además el científico afirma haber visto un lipoma, un tumor benigno, en su ojo derecho.

Lo triste del asunto es que, para ser científicos, se olvidan de lo más básico: todo cambia. Todo sufre deterioro por el paso del tiempo. En el caso de un cuadro se puede desgastar el soporte, el marco si es madera se puede hinchar, los pigmentos se pierden... y si no se tiene cuidado, la representación puede cambiar. Y esto lo sabemos, por cierto, gracias a la ciencia ¿dónde se dejan esa información? Pues al parecer, en el baúl del olvido porque en el mismo artículo podemos encontrar más afirmaciones respecto a otras obras:

Entre ellos ha podido 'pasar consulta' al mismísimo Miguel Ángel, gracias a su aparición en 'La escuela de Atenas' de Rafael, que le ha permitido averiguar que el escultor, arquitecto y pintor del Renacimiento podría haber sufrido de cálculos renales, como demostrarían las rodillas hinchadas de la pintura.
Además, Vito Franco sugiere que el 'Retrato de joven' realizado por Boticelli indica, por los alargados y finos dedos de su protagonista, que el joven en cuestión podría sufrir del síndrome de Marfan, una enfermedad genética que produce un alargamiento inusual de la longitud de los miembros del que la padece.

En este último caso olvidan un aspecto meramente artístico: el hecho de que representen a una persona con los dedos largos o cortos, no se debe a que la persona representada fuera así realmente si no a una simple cuestión artística y de representación. Si mirasen con ese ojo crítico todas las pinturas existentes creo que los modelos de Picasso y los cubistas tenían un serio problema...
"La enfermedad existe dentro del cuerpo, no tiene una dimensión metafísica o sobrenatural. La gente retratada en el arte revela su aspecto físico, los cuadros nos hablan de su vulnerabilidad humana, al margen de que el artista se diera cuenta de ella", argumenta Vito Franco para justificar su investigación.

Por desgracia este señor no es el único que se fía de lo que hacían los pintores en aquella época y otros usan los cuadros para hablar... de dietas.

[...]Brian Wansink, uno de los investigadores, afirma que “el último milenio ha atestiguado incrementos dramático en la producción, disponibilidad, seguridad, abundancia y rentabilidad de la comida”. El equipo escaneó las imágenes y utilizó un programa de computadora para calcular las medidas relativas de los elementos en la pintura. La muestra incluyó trabajo de Leonardo Da Vinci, Rubens, El Greco, entre otros.
Entre 1000 y 1700, la representación de los alimentos principales creció un 69% y el tamaño del plato aúmentó un 66%. Craig Wansink, teólogo y hermano de Brian, descarta que haya razones religiosas para este incremento. “Puede ser que los alimentos realmente crecieron, o la gente comenzó a interesarse más en la comida”. [...]
[...]“Las porciones de fruta y verdura no han cambiado”, señala. Otro ejemplo más de cómo el arte refleja nuestra vida cotidiana. [...]

Es innegable la labor del arte en otros campos que no sean el arte en sí, como documento histórico son una joya. Lo que ocurre es que hay que saber elegir el cuadro en concreto... y asegurarse de que realmente se estaba representando lo que se comía en la época y no una simulación. Uno de mis profesores por ejemplo nos explicó más de una vez que a veces los pintores pintaban lo que deseaban comer y no comían... Al fin y al cabo, lo que comemos a día de hoy no se comía antes. Se pasaba mucha hambre y no todo el mundo podía comer. Había muy diferentes hábitos alimenticios.
Así sin más, el artículo puede ser en cierto modo hasta interesante... el problema es el titular de la noticia que habla de “Estudio sobre la Última Cena...”. Con lo cual, ya se pierde toda la credibilidad. Utilizar un cuadro que representa una escena religiosa y por tanto irreal, atada a una serie de simbolismos e iconografía no es lo más apropiado para confirmar algo así.

Volviendo a la Mona Lisa, tenemos la noticia que he leído hoy y que recuerda mucho a las anteriores. Esta vez hablamos de dentistas...

Su expresión es propia de aquellas personas que han perdido los dientes incisivos. Además, afirmaba que posiblemente la Gioconda los pudo perder debido a una paliza, porque en los delgados labios se puede apreciar una pequeña cicatriz. Por tanto, no se trataba de una sonrisa sino de una mueca. Por último, teniendo en cuenta que las comisuras de los labios están ligeramente hundidas es de suponer que también le faltarían los colmillos.

Si nos basáramos los historiadores del arte solamente en lo que vemos, mucho me temo que estaríamos sumergidos en una perpetua Edad Oscura. Hay mucha documentación y mucho estudio detrás de cada libro de Historia del Arte que cualquiera puede encontrar y no una serie de prejuicios románticos, enigmáticos, poéticos, misteriosos… que tanto gustan, y utilizan, los críticos de arte según dice el autor de la entrada del blog. Muchas veces los críticos no son expertos en la materia, quienes se hacen eco de todas estas noticias como habéis podido observar son los medios de comunicación (y cualquiera de ellos) y siempre vienen de la mano de científicos y no de historiadores del arte, ni de historiadores, ni ningún experto relacionado con la materia. Y francamente me parece más patético. Tan patética como la última noticia que comentaré, la que me hizo darme cuenta que este circo ha dejado de tener gracia. Eso sí, no sé si se ha llegado a hacer... espero que no. Sólo de leer el titular te quedas a cuadros.

Algunos expertos han sugerido que Da Vinci podría haberse pintado como una mujer en su famosa obra maestra, La Mona Lisa o la Gioconda, y creen que si hallan el cráneo del pintor podrán recrear su cara y compararlo con la del cuadro.

Hasta aquí ha llegado la estupidez humana. Al punto de querer sacar un cadáver para acabar con tanta bobada pseudo científica. Un deseo innecesario pues existen retratos del pintor para poder comparar y confirmar esa teoría... ah no, espera. Ahora sí se quieren poner rigurosos. Para decir todas las chorradas anteriores no hacía falta llegar a tanto.

He de ser franca y admitir que muchas de estas teorías bien podría haberlas dicho un historiador del arte. A veces (lo sé por algunos de los profesores que me han dado clases y algunos libros) se le sacan los tres pies al gato y se sacan más conclusiones de las necesarias a las obras de arte.
La información que hay, de todos modos, tienen en consideración estudios y análisis de textos, de otras obras del autor, de autores coetáneos e incluso del estudio de la vida del autor. Os aseguro que muchas veces la vida del autor puede ser tan apasionante y muy apropiada para la prensa rosa de hoy día. Lo que no quita que las cosas sean mucho más sencillas de lo que algunos quisieran

Para la próxima, como he prometido, daré mi versión de la historia en base de lo que hay y de lo que a mí me han enseñaron. Lo que todos (o todos los que estén interesados) deberían saber.

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