sábado, 10 de julio de 2010

Crepúsculo o cómo destrozar el mito del vampiro


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Recomiendo a las pobres fans que por un casual lleguen a mi blog que no lean esta entrada. No me molestaré en contestar las defensas acérrimas a esta saga o sus personajes.

Sólo he visto las pelis y habrá quién me diga aquí: ¡los libros son mejores! Lo sé perfectamente y escribí una entrada sobre ese asunto no hace mucho. Pero me ha hecho falta tragarme hoy las dos últimas películas (sólo me había visto la primera) para darme cuenta que no, no se trata sólo de una mala adaptación de los libros... es que los libros son malos.

Esta entrada la podría haber llamado de muchas maneras pero desde luego la alternativa habría sido esta: Crepúsculo o cómo beatificar a un vampiro. Para quién no haya sabido nada de esta saga (cosa difícil) puedo pensar que es raro o incluso gracioso. Pero es así

De menos a más

Centrándome en la calidad de la película, dejando a un lado la historia que cuenta, va mejorando la calidad, no para hacer un peliculón pero deja de ser el atentado que resultó ser la primera película, hasta el punto de convertir a Eclipse en una película distraída. Al menos hay bastante más acción y la historia se hila con cierta coherencia. No bostezas, no te aburres y no tienes que esperar a la última media hora para despertar del letargo.

Ocurre en todos los aspectos, en los efectos especiales, en la fotografía, en la música e incluso en la interpretación de los actores.

Se pasa de la más absoluta cutrería a una película con efectos pasables aunque no espectaculares. Con la tecnología de hoy en día se puede hacer algo mejor. Las peleas son dinámicas y algunos de los planos son bastante buenos. Los licántropos en su forma animal me sorprendieron porque en los trailers de Luna Nueva, daba la sensación de que iban a dejar mucho que desear.
Aún así, tiene otras tantas cosas criticables, aunque más relacionadas con errores de racord, de linealidad y de errores derivados de la historia. Por ejemplo, hasta que no he visto cómo a un vampiro le dejaban sin manos y dejaba ver ¡hielo! (en vez de hueso y carne) no he hecho más que preguntarme por qué diablos sonaba como si rompieran metal o cristal al destrozar a alguien. Mi hermana luego me explicó que sí, que es así, los vampiros son... literalmente de hielo.

En lo que respecta a los actores, francamente, a excepción de los más experimentados y algunos vampiros de los Cullens, la mayoría eran francamente pésimos. Cuando ví Crepúsculo en el cine me quedé con la sensación de que le faltaba algo, sobretodo al principio. Tuvieron todos un comienzo bastante penoso, todos tenían la misma cara de desganados que la actriz que encarna a Bella, transmitiéndose a toda la película. En todo momento te daban ganas de decir ¡espabila hija! en sus diálogos y reacciones. Era como un robot, con reacciones totalmente neutras. Desgraciadamente, viendo Luna Nueva me he dado cuenta que es que la actriz no da mucho de sí. Su interpretación mejora visiblemente en el momento en que su personaje lo pasa mal, cambiando todo considerablemente. Para todo lo demás, no es capaz de expresar alegría, tristeza, preocupación... ni siquiera deseo. Tiene a dos pedazos de tíos a su lado (algo que desearía cualquier fan) y de piedra que se queda. En Eclipse, no sé si por el estilo de la película o porque la han espabilado, que su interpretación mejora bastante.

A Pattinson le ocurre algo parecido con Edward, sobretodo al principio de Crepúsculo, no sé si porque como es lógico, la mayoría de las escenas son con Kristen Stewart. Poco a poco va mejorando y resulta más expresivo que la actriz y en Eclipse es donde mejor lo veo. Teniendo en cuenta que en Luna Nueva casi no se le ve, algo es algo. Transmite además parte de ese hombre perfecto que dicen que es Edward en los libros

Taylor sí que lo consideraría una excepción dentro de los tres actores puesto que se mantiene bastante bien durante toda la saga. Se nota que lleva en el mundillo de la actuación desde bien pequeño (Pattinson no puede presumir de ello y Kristen... pues se le nota poco la experiencia) porque se le ve muy expresivo y su interpretación del personaje es muy buena. No me gusta tanto en la tercera pero más por los derroteros por los que va el personaje más que por una mala actuación suya. Destaca bastante, tal vez porque se le da protagonismo en la segunda película, tal vez porque tener a Kristen al lado.......
De hecho, lo más interesante de Eclipse es el cara a cara de Jacob con Edward cuando están en la tienda de campaña. Muy bien los dos.

El resto del elenco tiene de todo, todos los Cullens los veo bien y al padre de Bella bastante bien, mejorando muchísimo en la última película. Muy criticable el cambio de actores en la interpretación de los personajes porque como siempre, se nota muchísimo, como es el caso de la actriz que encarna a Victoria. En Eclipse es interpretada por Bryce Dallas (interpretada en las otras dos por Rachelle Lefevre) quién tiene una cara demasiado dulce para encarnar a la vengativa y cruel Victoria.

Vampiro

Probablemente esta sección sobre. Quién sí, quién no, conoce el mito del vampiro. Pero lo veo necesario mencionar para poder seguir con este comentario.

Un vampiro es básicamente una clase de no muerto. Como tal, no tienen vida y caminan porque se alimentan de sangre. Son inmortales y generalmente crueles. Son también sobrehumanos dotados de una serie de poderes que varía según autor y mitología. Al igual que su origen.

El concepto más general de un vampiro suele ser que se origina al ser mordido por otro vampiro, seres capaces de transformarse en animales, con fuerza y velocidad sobrehumanas, difíciles de matar, que no toleran el ajo, los símbolos cristianos como buenos seres demoníacos que son, no se pueden reflejar en los espejos (por la tradición de que el espejo refleja por nuestra alma y al no tenerla...) y no soportan la luz del sol.

Como digo, todas estas características las conoce cualquier persona de a pie pero quién investigue un poco y profundice en el tema, verá que esto cambia muchísimo y que estas características pueden cambiar más o menos y añadirse otras tantas. La tradición es amplia y las fuentes numerosas, desde mitología hasta literatura, pasando por series, películas y juegos de rol (todo esto porque en su día me puse a informarme).

Habiendo tanto de donde coger yo me preguntaba hoy al salir del cine (por segunda vez desgraciadamente) ¿por qué se hace esto?

Una historia de amor adolescente

Muchos utilizan esta frase para disculpar a la autora en su ignorancia (intencionada o no) con los temas mitológicos. Se supone que el chiste de esta saga está en cómo una mortal se enamora de un vampiro con aspecto adolescente y viven su amor asumiendo los riesgos. Edward lo describen quién ha leído los libros, como el hombre perfecto a pesar de ser un vampiro y Bella como la típica adolescente pero para Edward es especial: no soporta el olor de su sangre (demasiado buena) y no puede leer su mente.

Al cabo de la primera película su relación parece consolidarse hasta el punto de que Bella desea transformarse en vampiresa pero todo el idilio se rompe en Luna Nueva cuando tras un incidente desagradable, Edward la abandona, entrando el tercero en discordia, Jacob. Un chico que parece tímido al principio, cambia radicalmente al descubrir que es un licántropo.

La historia está servida pues tras la lucha interior de Bella está el clásico enfrentamiento entre hombres lobo y vampiros.

Beatificando a un vampiro

Y sí, sigue sonando ridículo. Pero con Eclipse me he dado cuenta que no se trata simplemente de renovar sino de sencillamente destruir.

Como he dicho millones de veces, el arte es renovarse y morir por lo que cualquier innovación es siempre bienvenida. Pero para llevarla a cabo siempre es recomendable conocer toda la tradición que te precede, ya sea para introducir cambios manteniendote en ella o romperla por completo.

Cuando salí de ver con mi hermana la primera de las películas, mantuve una larga conversación con ella. Se había leído los libros y quería que me aclarara si lo que había visto se trataba simplemente de errores de la película (que no será la primera ni la última vez)... o es que la historia iba así. Que es así y hoy me ha quedado muy claro.

Para Stephenie Meyer los vampiros o en el caso de la familia de Edward, los Cullen son, en palabras de la autora... vegetarianos. No beben sangra humana y se alimentan de la animal. Hasta ahí bien, no muy habitual pero no es nuevo. Pueden caminar bajo la luz del sol porque no se queman, brillan. Es una gilipollez, porque más que brillar, parece que tienen purpurina. Pero bueno, aunque de forma más rara (algunas clases o razas), los hay que no se queman y soportan en cierto grado el sol. Luego están los reflejos: en algunas películas se reflejan en los cristales y otras no. E incluso en una misma película con diferentes momentos. Ese detalle no lo recordaba mi hermana así que lo achaqué a errores de guión.

Pero lo peor de todo, no son esos pequeños detalles en los que con cada uno da la vuelta al mito... lo peor es lo que se puede ver en Eclipse, en especial con una escena que arrebató un aplauso a la sala del cine. Surrealista.

SPOILER

Hasta ese momento de la película, se sabe que Edward no quiere tener sexo con Bella porque no quiere hacerla daño por la diferencia de fuerza. Es todo más sentimental... espiritual. Muy bonito todo. En Eclipse, estando los dos solos en casa, Bella le habla de su transformación y la promesa que él le hace: si se casaban él la transformaba en vampiro. Bella no cree en el matrimonio porque para ella, a su edad, viene motivado por un embarazo no deseado. Para Edward... significa que se quieren.

Ya sólo hasta aquí, para cualquier persona que conozca bien el mito vampirico te hace poner cara de ¿¿qué puñetas me estás contando?? ¿Un vampiro creyendo en el matrimonio? ¿y eso no es un mandamiento de Dios?

Lo es. Para quién no lo sepa, la autora es mormona. Si alguno se pregunta si tiene algo que ver con la historia la vida personal de la autora, sigo describiendo la escena:

Bella le dice que quiere negociar las condiciones sobre su transformación: ella accede a casarse con él si lo hacen esa misma noche que pueden pasar juntos a solas. El deseo entre ambos es evidente pero Edward le pide que pare. Cualquiera puede pensar fastidiado ¡chico, si tú puedes, sigue! Pero no, no le dice que pare porque tiene miedo de hacerle daño...................... lo que le suelta es de la talla de: no quiero hacerlo hasta después de casado, acompañado con una declaración propia de la vieja escuela de la que presume. Toma momento empalagoso hasta subirnos el azúcar para el resto del día. Y aplausos. Por supuesto me tuve que reír por no llorar y por remediar mi flipamiento. ¿Alguien sigue preguntando por la autora?

Si a alguien le sigue quedando dudas, según mi hermana, la parejita conciben a su hija tras casarse y sin que Bella se haya transformado en vampiresa. Es decir, que poder puede.

FIN DE SPOILER

Intentar vincular una figura demoníaca con la religión y la santidad es desde luego una ruptura del mito... pero hay rupturas y rupturas y desde luego está no es precisamente la idónea. Una cosa es que rompas con lo anterior y otra cosa es que lo destruyas directamente. Aunque se haga algo totalmente nuevo, siempre se mantienen las raíces originales porque tarde o temprano alguien acaba volviendo a esa tradición.

Lo peor de ese momento no es ese vínculo que pretende crear. No. Termina de destrozar la imagen del vampiro quitándole otra característica que no he mencionado hasta ahora y que es lo que da más vida al mito: la lujuria.

Sólo tengo que mencionar al súcubo o al íncubus y llamar a la memoria película y libro de Entrevista con el vampiro. ¡Por dios!

El mensaje

Lo peor de todo esto creo que es el mensaje que se pretende transmitir con esta historia. Se me ocurren muchas ideas si me pongo a analizar a los personajes desde mi perspectiva como historiadora del arte. Tal vez es una deformación profesional pero me es imposible escapar a esa supuesta moralidad que hay detrás de toda esta historia. Y si además se relaciona más estrechamente de lo que uno quiere con la religión, más difícil aún me resulta pues que son muchos años de historia pretendiendo enseñar a las personas su doctrina a través de capas y capas de inocentes historias o imágenes.

Normalmente se dice que los libros son ficción pero siempre acaba la realidad superando a esa ficción y sólo hay que ver a las fans, con aquello del Team Jacob o el Team Edward. Un enfrentamiento en apariencia inocente a mí me hace pensar en que ese mensaje impreso en la historia ha calado más de lo que desearía.

Lo que representa cada personaje masculino es una historia vieja, una rivalidad que viene de lejos, un recurso muy utilizado en el arte también. Equivale al enfrentamiento de la razón y de la pasión. Y por si a alguien no le parece así, Jacob sería la pasión (calidez, instinto animal, impulsivo) y Edward, la razón (romántico pero más frío y comedido). Y en medio de ellos está Bella, que para mí representa a la típica adolescente, con sus mismos problemas y un poco rarita.

Que me parezca mal el mensaje transmitido, tal vez sea porque soy una chica más pasional y con tendencia a huir de lo que me hace daño. Entonces, a mí no me entra en la cabeza que Bella se quedé con Edward. Después del infierno y la depresión que le hace pasar durante Luna Nueva (no me vale ¡es una vampiro! porque ya ha quedado claro que esto tiene más de historia amorosa adolescente que de historia de vampiros), ver cómo la chica deja colgado a Jacob para irse detrás del vampiro pues me hizo pensar ésta es sencillamente idiota. Porque por muy romántico y perfecto que pueda ser Edward a mí me echa para atrás. Y debería ser así para las chicas de hoy en día, más en los tiempos que corren, no lanzarse a los brazos del que consideran el hombre perfecto si te trata con la punta del pie.

Si nos centramos sólo en Bella, la mayoría (sobretodo si viene del bando de las fans de Jacob) piensa que por dudar entre uno y otro, es una zorra. Un tópico muy típico y supongo que necesario para la historia. Al fin y al cabo lo importante no es lo que haga la chica si no querer estar en el sitio de la chica y elegir entre los dos chicos. Y más normal en realidad de lo que parece. Al fin y al cabo los chavales con esa edad lo que tienen es una auténtica revolución hormonal y si resulta que el chico al que deseas te suelta eso de que seáis virgenes lo raro sería que no tuvieras ganas de pillar a otra persona.
Dejando a un lado las hormonas de los chicos, me resulta más grave las consecuencias de tener que cumplir con esa creencia. El matrimonio aquí se toma muy a la ligera: se entiende como una forma de darle solidez a una relación de amor, de expresión suprema y a la vez, un requisito para transformar a Bella y hacer el amor. Se olvidan de lo más importante y lo que realmente implica unirse a una persona en matrimonio: compromiso. Una unión que a día de hoy, en caso de querer o necesitar romperlo, resulta muy aparatoso y suele traer consecuencias de todo tipo. Hay que tener muy claro con quién quieres pasar el resto de tu vida y aunque a veces pase, con 18 años se es muy joven para tomar una decisión así como así.

De todos modos, a mi lo que me alarma y preocupa es ese mensaje que se quiere promover, que unido a esa idea del amor que tiene la autora, resultan un coctel muy pero que muy peligroso, en una historia que influye tanto entre los jóvenes. No pensaría igual si no fuera así, si se tomase como una historia, un libro más. Pero es un best seller y en los últimos años, los best seller han causado estragos en la sociedad.

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