domingo, 28 de marzo de 2010

Los hombres que no amaban a las mujeres-Stieg Larsson


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Después de leer toda la saga de Noah Gordon y el pequeño libro de Territorio Comanche, me quise atrever con esta saga que muchos la han calificado de magistral. Por ahora sólo he leído este primer libro que la verdad, es que me ha sorprendido y decepcionado (un poco) a partes iguales. Es un libro algo complejo y extenso por lo que destacaré los puntos más importantes, intentando no revelar nada importante (y en caso de que lo haga, avisaré como siempre).

Una historia compleja de un libro difícil de etiquetar

Sobre esta obra comenta Evene que Stieg Larsson consigue una novela difícil de clasificar en un género literario concreto. Bien se puede pensar que es una exageración si no has leído el libro o lo llevas al menos a la mitad, que es cuando te das cuenrta de que efectivamente Larsson no define un género en concreto para el libro y se me ocurren algunos en los que piensas conforme avanzas.

El argumento es claro puesto que en la contraportada encuentras un resumen muy bueno: la sobrina-nieta de un empresario retirado, Henrik Vanger desaparece en los años 60 sin dejar rastro alguno durante unas fiestas y pasado unos cuarenta años, sigue en paradero desconocido, en un caso que ha quedado cerrado y sin resolución. Henrik decide contratar a Mikael Blomkvist, un periodista co-propietario de la revista Milennium, condenado por difamar a Hans-Erik Wennerström, dueño de otra gran empresa industrial, para que se encargue de ese caso a cambio de ayudarle con el caso Wennerström. Contará con la ayuda Lisbeth Salander, una joven que trabaja para una empresa de seguridad como investigadora.

Un argumento simple que hace pensar que nos encontramos ante una novela negra, llena de suspense e intriga por saber qué ha pasado con la chica. De alguna manera sabes que Blomkvist va a resolver el caso ya que cerca de 700 páginas dan para mucho, pero quieres saber cómo lo hará y qué es lo que pasó realmente con Harriet Vanger. Pero el mérito de esta obra reside precisamente en que Stieg Larsson no se centra única y exclusivamente en la investigación de Mikael y en lo que ocurre con la chica. No se limita sólo a contar una historia. Te está contando la historia de una familia, la familia Vanger, la historia de Mikael Blomkvist, de Lisbeth Salander y la de muchos de los personajes que salen en el libro. Quieres que sepas por qué cada uno actúa y piensa así, que es lo que los motiva y lo más importante: forman parte de todo el entramado de la historia. Todo o casi todo tiene un por qué, puesto que cada historia le sirve a Larsson para tratar muchos y distintos temas más o menos ajenos al argumento principal.

Esquema clásico

Cuando se nos habla en el colegio de las partes que conforman una novela o una historia en general, nos hablan del comienzo o planteamiento, de un nudo o desarrollo y del desenlace. Según cada autor (escritor, dibujante, guionista, director de cine...) este esquema puede ser llevado a rajatabla o no, empezar con casi el final de la historia que contamos o por una acción de la mitad de la historia.
Larssson en este primer libro se podría encajar de los primeros: plantea un inicio, desarrolla la historia y le da un final.
Te presenta a todos los personajes de la historia, desde los más importantes a los de menos: desde sus protagonistas hasta casi toda la familia Vanger, pasando por los compañeros de revista de Mikael y el jefe de Lisbeth. De hecho Larsson se detiene especialmente con los Vanger, con su presentación y con la aclaración de quién es quién para familiarizarte con ellos.
A la vez que hace esta presentación de los personajes va desarrollando la historia de forma lenta en un principio pero más ágilmente después, un desarrollo marcado por el encuentro de los dos personajes principales, Lisbeth y Mikael, momento en el que la acción se va sucediendo hasta el final, donde se resuelven casi todas las tramas y dejando las justas puertas abiertas para la continuación de la trilogía.

Con este esquema puede parecer que no deja sitio para el suspense pero lo logra y logra sorprenderte. En ocasiones, sobretodo al principio del libro, puede resultar bastante obvio y previsible. Te empieza planteando la historia como la típica historia de investigación criminal y casi puedes ver el final que va a tener todo eso. Tal vez por eso, cuando acabas el libro, te quedas con un agradable sabor de boca: te ha logrado sorprender y te ha dejado con ganas de seguir leyendo los otros dos libros.

Un escritor descriptivo pero con poco ritmo

Es lo que más le critico y gente que lo ha leído me ha dicho lo mismo. Larsson es muy detallista, procura darte toda la información necesaria de sus personajes, hasta el punto que llegó a recordarme a Tolkien y El Señor de los Anillos, sólo que Larsson lo hace con sus personajes. Tal y como digo en los dos primeros puntos, Larsson da toda esa información no por gusto sino que siempre hay algún motivo; el principal es familiarizarte con los personajes y que conectes con ellos.

Pero a cambio de ser tan cuidadoso y descriptivo, el ritmo de la historia se rompe a menudo y de hecho hasta casi la mitad del libro, la historia puede resultar hasta tediosa. Conforme Mikael va adaptándose al pueblo y con él, vas conociendo todas las intrigas de la familia Vanger y de la desaparición de Harriet, en palabras de Henrik y los informes policiales y otros datos... Cuando te das cuenta, se te ha ido casi la mitad del libro. De una forma lenta y pesada, hasta el punto que piensas ¿y todo para qué? La respuesta la irás encontrando a partir de que Mikael empieza a encontrar algo de luz, vas conociendo a Lisbeth y por fin, ambos se encuentran. Será cuando la lectura se hará más amena y te enganche hasta el final. El ritmo se hace más regular pero ocasionalmente será roto por sucesos aislados que son importantes pero pueden llegar a romper un poco el hilo de la historia y algunos (muy contados) quedan un poco forzados (casi siempre encuentra alguna excusa para retroceder en el tiempo y contar algo del pasado de un personaje).

Lisbeth Salander

Le dedico un punto y aparte porque creo, sin duda, que es el mejor personaje del libro y no me equivoco al decir que de toda la saga. Su forma de ser y de actuar, además de toda la historia que tiene detrás ( y que por el momento Larsson no revela demasiado en este libro) lo convierten en uno de los personajes más atípicos con los que me he encontrado, si no el que más. Al fin y al cabo, el otro personaje con profundidad y también el mejor de toda su saga, es Severus Snape en Harry Potter, sin embargo su arquetipo de chico bueno y malo actuando de doble agente es más habitual de lo que creía (ya he encontrado su equivalente en el mundo del manga, en la serie Naruto concretamente...). Por lo pronto, y con lo que he leído hasta ahora, Lisbeth es para mí el personaje que más esquemas me ha roto y espero más en los próximos dos libros. Tengo curiosidad en cómo sigue desarrollándola.

Un best seller recomendable

Y finalmente sólo me queda decir que este es uno de esos best seller que tiene ganada la fama y que merece la pena leer a pesar de lo cuesta arriba que se pueda hacer al principio.

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