martes, 16 de febrero de 2010

El médico y Chamán-Noah Gordon


El médico-Noah Gordon

El cirujano debe ser joven o más o menos, con una mano fuerte y firme, que no tiemble, listo para usar la izquiera igual que la derecha, con visión aguda y clara, y con espíritu impávido. Lleno de piedad y deseos de curar a su paciente, pero sin conmoverse por sus quejas o sus exigencias de que vaya más aprisa o corte menos de lo necesario; debe hacer todo como si los gritos de dolor no le importaran (Descripción del cirujano ideal según Celso)

Una trilogía considerada como best-seller. Tres libros con una núcleo común y diferentes historias: El médico, Chamán y la Doctora Cole. Una trilogía que merece la pena pero que va de más a menos. Y como no podía ser menos, me he animado a comentarla.

El médico (The Physician-1986)

Mi madre llevaba mucho tiempo recomendándome este primer libro cada vez que terminaba de leer uno y me decidía a leer otro. Finalmente, tras terminar el último de otra trilogía, Brisingr y un volumen de la colección que tengo en casa de Julio Verne, decidí atreverme con él. Nunca me ha llamado la medicina como temática así que lo comencé pensando que no me gustaría. Pero fueron suficientes los dos primeros capítulos para seguir adelante.

La historia da comienzo con la niñez de Rob J. Cole un chico que queda huérfano y es adoptado por Henry Croft (conocido como Barber), un cirujano barbero que va de aquí para allá por gran parte de Inglaterra, montando un espectáculo en todos los pueblos y ciudades por donde pasa y ejerciendo de sanador o curandero. Se gana la vida vendiendo la llamada “Panacea Universal” y cobrando por consulta. Rob J se convierte entonces en su ayudante, acompañándolo haya donde va, formándose como cirujano barbero y creciendo también como persona hasta convertirse en un joven apuesto que puede ganarse la vida por sí mismo, compartiendo gastos y cartel con su maestro.

Sin embargo, Barber muere de un infarto y él se queda sólo, heredando todo lo que su maestro tenía y recorriendo Inglaterra durante un tiempo, de la misma manera que él lo hizo. Hasta que vuelve a encontrarse con un médico judío, Benjamin Merlín, a quién conoció de niño y lo sorprendió al tener unos conocimientos que ni él, ni Barber tenían.
Marcado tal vez por la muerte de sus padres, la pérdida de algunos de sus hermanos o por ese Don, ese sexto sentido que le anuncia la muerte inmediata de una persona con sólo cogerle las manos, que Rob hace todo lo posible por seguir aprendiendo de medicina y luchar contra la Muerte. En su empeño, habla con Merlín y toma una decisión: viajará hasta la mágica Persia, cruzando media Europa, para conocer al mítico Ibn Sina (Avicena) y formarse como médico bajo sus enseñanzas.

Para ello, observará a los judíos y aprenderá de sus costumbres durante el trayecto para hacerse pasar por uno de ellos, tomando el nombre de Jesse ben Benjamin.

Noah Gordon nos cuenta toda esta aventura a través de cientos de páginas y capítulos (divididos a su vez en libros) donde narra detalladamente la historia de Rob J desde esa niñez como aprendiz hasta la edad adulta que transcurre en gran parte en Ispahán.

Es una obra magistral que a pesar de toda la densidad en páginas, su lectura es amena y jamás se hace pesada. La magia del medievo, descubrir tantas cosas nuevas y de vivir junto al protagonista su historia, hace que este libro sea realmente único y no llegue a ser superado por los títulos posteriores de la trilogía.

Una historia perfectamente entrelazada a pesar de lo que se condesa en el espacio y en el tiempo, cuidando de todos los detalles y de no dejar ningún cabo suelto, excepto los justos para la imaginación del lector.

Como libro histórico (dentro de lo que el autor ha podido pues según aclara al final del mismo, todo aquello de lo que no puedo encontrar información, es totalmente ficción), además de trasladarte a la Europa y Oriente del medievo, te lleva por toda la historia de la medicina de la época. Una medicina que apenas se perfilaba como un oficio más, como el de cualquier artesano, en Europa. Oficio muy marcado por la superstición y la religión, como el segundo momento en que Rob usa su Don y huyen del pueblo en cuestión pues si descubrían que tenían algo que ver con la muerte de alguna persona, pueden acabar muertos.
Diferente totalmente a la medicina practicada en Persia, donde existen los hospitales y es una enseñanza impartida en madrazas. Una época en la que Oriente era aún todo esplendor pero que la religión también marcaba la vida de los médicos y de sus habitantes. No en vano era obligatorio ser judío o musulmán para entrar a formar parte de la madraza y los cristianos no eran mirados con buenos ojos, por no hablar de desprecio.

Por otro lado, hace hincapié también en las prohibiciones que sufrían los médicos, como la disección de cadáveres para examinarlos, tabú que se extendía a todo el mundo. Uno que traerá de cabeza a Rob y sus ansías de remediar todos los males y evitar el mayor número de muertes.

En conclusión, es un libro que considero apasionante y me llevó a continuar leyendo los dos posteriores libros, para seguir con una saga de médicos que comienza en este libro, con el primer Robert J. y la tradición de médicos con un Don especial y una profunda pasión por la medicina.

¿Segundas partes nunca fueron buenas?

Chamán-Noah Gordon

Chamán (Shaman-1992) es considerado por algunos como un intento de aprovechar el tirón de éxito que tiene El médico y seguir ganando dinero. Creo que declarar eso después de leerlo es injusto... o que sencillamente no se ha leído el libro.

Tras leer un libro como El Médico, cuando llevas tres o cuatro capítulos de Chamán te sientes un poquito decepcionada puesto que se nota que no es lo mismo. Otra época, otro ambiente y por supuesto, otra historia.

Chamán es la historia de Rob J, un precoz médico que regresa a casa para enterrar a su difunto padre. En esta ocasión el libro se desarrolla en un pueblo agrario de la América de antes de la Guerra de Secesión que enfrentó a los estados del norte y del sur.
El marco histórico que tenemos en esta ocasión es de varios cientos años después de las aventura del primer Cole, en una época en la que la medicina ha avanzado considerablemente, en un país donde los extranjeros y emigrantes tienen problemas para integrarse y la presencia de los indios sauk, no sólo en el territorio si no también en la de la familia Cole.

Sin embargo, no es sólo el marco histórico lo que lo diferencia de El Médico, ni que sea la política más que la religión lo que influya en la medicina o en la vida de la familia Cole. Se cuenta la historia de cómo Chamán se forma como médico en la universidad... siendo un chico sordo.

La historia de hecho empieza realmente con la llegada de su padre, irlandés, a América, por cuestiones políticas. Tras su muerte, Chamán localiza su diario, comienza a leerlo y así, Noah Gordon cuenta la historia de su familia, de cómo su padre se asienta como médico rural en Holding's Crossing, de cómo conoce a su madre y cómo forman su familia, con la cercanía de los indios sauk.

Chamán no está a la altura de su predecesora pero es una muy digna continuación de la historia. Hay momentos en los que decae, tiene un comienzo un poco confuso (y que sinceramente tuve que releer una vez tuve muy avanzado el libro) y llega a un punto en que te preguntas por qué Gordon se centra más en la historia de Rob J que en Chamán. Sólo cuando terminas de leer comprendes por qué, puesto que la figura del padre siempre es importante en la vida del primer hijo que, como herencia generacional, hereda el nombre de Robert y un segundo nombre que empiece por J, además del escalpelo de metal azul (persa) del primer Cole. De hecho, durante el libro, se sabe que todos los primogénitos varones tienen esa herencia puesto que todos tienen ese fervor por ser médicos... y suelen heredar también el conocido Don.

Este caso se entiende que es diferente puesto que Chamán, pese a ser sordo, hereda como primogénito todo lo que caracteriza a un Cole y su padre lucha por intentar que su hijo no lo pase mal porque sabe que sólo podría tener problemas, pero que finalmente lo apoya para conseguir su sueño. Por ello, la relación entre padre e hijo es aún más estrecha.

Como decía, la política marcará más que la diferencia de religiones la vida de todos, aunque a veces ambas cosas irán de la mano. La guerra marcará también la historia.

1 comentario:

  1. Nos encontramos por otro sitio, dado que yo voy chapando sitios a mi paso jajja

    Soy Nidia.

    Un besito!

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