lunes, 23 de abril de 2018

Escritura brújula e híbrida: nociones generales y experiencia personal

Foto de Rana Sawalha. Desde Unplash

Ya hace mucho tiempo que tenía ganas de escribir esta entrada, que entre unas y otras se ha ido atrasando. Al menos, por fortuna, he podido al menos leer y recopilar información suficiente para poder escribir esta entrada con cierto criterio. Algunos de esos enlaces os los iré compartiendo a lo largo del texto o al final de éste.

Muy posiblemente escriba más artículos sobre este tema así que esto es un artículo más genérico y un tanto personal. Pero dado a lo que he ido viendo en los últimos años, bastante más necesario de lo que parece.

sábado, 20 de enero de 2018

Año nuevo, vuelta al blog

Davide Bonazzi


No, no estaba ni muerta, ni de parranda. Por desgracia, no haciendo tantas cosas como me gustaría. 

Mi gato volvió a recaer de su enfermedad durante el mes de Noviembre, en pleno NaNoWriMo y a partir de ahí todo fue de culo, cuesta abajo y sin freno. Lejos de volver a recuperarse, sufrió una serie de recaídas que desembocó en la operación que se practica en estos casos extremos. Al menos ya se está recuperando por fin y va todo bien. Pero lógicamente el dinero que le debo a mi padre es mayor así que lo que comenté anteriormente, sigue vigente. La idea, eso sí, es poder seguir con el calendario de al menos publicar una entrada al mes en cada blog. Al menos en principio.

En los últimos meses, sobre todo por necesidad, escribí sobre el #hopepunk aquí en el blog. Lo único, la verdad. El resto ha sido ficción y lo cierto que cuando he podido, no he parado.

Durante el mes de Octubre estuve participando en el concurso de La Maldición del Escritor (mi nueva recomendación para escritores) en el que escribí un microcuento en base a la palabra del día. Mi idea, después de pasarme el mes de Septiembre escribiendo para llegar a tiempo al Cachaba y Boina de la Editorial Cerbero (con el gato no tuve todo el tiempo que hubiera querido), era dedicarme a la ficción corta así que la iniciativa del LDMEinktober me pareció muy apropiada. En este hilo de twitter tenéis los 31.

Los hay mejores y los hay peores pues no siempre tuve la cabeza para buenas ideas o hacer mejores micros. Casi todos, a excepción de tres, tienen de base una captura de un juego o fotografía de stock; los otros tres los hice yo misma en base a una técnica que estoy aprendiendo. De ésos, el de Barco, fue mencionado junto a los ganadores del día, por elección de una de las jefas, Lulu Von Flama.

 


Y luego en Noviembre, pues estuve con el NaNoWriMo como he dicho antes. Ya la gente estaba apuntándose desde un par de semanas antes y me dije ¿por qué no? Tengo unas cuántas historias que necesitan un empujón y el Camp del mes de Julio me vino muy bien.

Tuve siempre, desde primera hora, un poco de retraso pero fui capaz de aguantar el ritmo y estuve a punto de recuperar y ponerme al día. Pero justo entre la segunda y la tercera semana el gato recayó y el desgaste físico y mental fue demasiado como para seguir al mismo ritmo.

Pese a ello... terminé el mes con 41000 palabras en mi haber


Solo finalicé un borrador pero era de una historia en la que me quedé atascada meses atrás y ahora sé bien cómo rematarla y podré reescribirla. También repasé y empecé a reescribir el borrador con el que estuve trabajando en verano y sé qué me vale y qué no. Y empecé a trabajar en uno de los dos relatos que tengo pensados escribir sobre Isidora, la protagonista del relato para #LaOtraFantasíaMedieval.

Hace tiempo empecé a hacer este hilo en twitter sobre mis proyectos pero he decidido añadir una página aquí en el blog hablando de ellos con algo de más detenimiento. Al menos con los que voy a trabajar durante los próximos meses. Ahora mismo estoy peleándome con el relato que voy a intentar terminar para la convocatoria de relatos que organiza Víctor de Amo en su blog, de temática hopepunk. No sé si llegaré porque al igual que me pasó con la convocatoria de Cerbero es ahora cuando tengo disponibilidad y concentración para escribirlo en condiciones. De hecho he decidido ya empezar la reescritura del mismo. Si algo he aprendido en este tiempo es que cuando mi instinto me dice de volver a empezar... es que hay que volver a empezar y cuanto antes lo haga, más tiempo tengo para llegar a la versión final...


martes, 17 de octubre de 2017

Hopepunk y la importancia de hacer otras narrativas

New life por ryky

Antes de nada recuerdo que los comentarios estarán estrictamente moderados con lo que si tienes ganas de dejar un comentario para ser ofensivo, irrespetuoso o darme la chapa política, mejor te ahorres el tiempo. No voy a publicarlo.

Tampoco era el artículo que tenía programado escribir porque siendo el #LeoAutorasOct veía más adecuado publicar el siguiente que tocaba de #Adoptaunaautora y hablar de Las tierras oscuras. Quería hablar de ello más adelante, pero dada las circunstancias, creo que es el mejor momento de hacerlo. Va a ser largo, suele pasar cuando reflexionas sobre asuntos tan complejos, tan complicados. Si no te interesa, puedes dejar de leer. Prometo, eso sí, que pese a ello, también hablaré de historias. Queramos o no, esto influye a los que las creamos.

Si usáis con frecuencia Twitter es posible que os llegase algún eco del debate que se generó hace un mes sobre el #hopepunk. Si por casualidad no lo usáis o no os llegó os  dejo el artículo de Laura que provocó dicho debate y hablaba de lo que era. Leedlo con calma antes de seguir leyéndome a mí. Intenta entender todo lo que expresa. Puedes estar de acuerdo o no (con todo o con partes del mismo) pero que no sea porque no lo has entendido o no lo has leído entero. No es difícil. Si además te gustan las historias, las lees e incluso las escribes, te darás cuenta de que está hablando de algo que no es nuevo, que es o son esquemas que existen de siempre.

¿Por qué digo todo esto? Resulta que pese a la claridad del artículo, hay quién no sólo no lo entendió y se enrocó en su postura, sino que además le parecía mal y llegó al insulto tanto con Laura como con otras compañeras. ¿Qué es esto de un mundo de piruletas y color de rosa? ¡Eso no existe, es imposible! dicen muchos mientras agarran sus libros llenos de personajes grises o negros con tripas por todas partes. Como si creer o querer más historias Hopepunk fueran a quemarse, por arte de magia, tus libros grimdark.

Que alguien no quiera perder sus privilegios no me resulta raro. El que se consideren historias normales y corrientes o más positivas me hubiera resultado muy chocante de no ser porque coincidió entonces con una discusión que me hizo pensar que sí que tal vez estas historias sí que hacen más falta de lo que pensamos.

Después de los episodios de los últimos días, de las últimas semanas, no solo hace falta sino que lo veo completamente imprescindible.


La negación de la realidad para la normalización de la violencia


Creo que sabéis a qué me estoy refiriendo ¿verdad? Siento no decirlo claramente pero miro un poquito por el SEO del blog y no quiero que salga en búsquedas equivocadas. Lo siento.

De todos modos estos días estamos siendo testigos de la implosión de una tendencia que estaba ya presente en nuestras vidas desde hace tiempo. Quizá demasiado.

A mí me sorprendió hace dos semanas el cómo tanta gente era capaz de ver normal e incluso justificar la violencia hacia el otro con la excusa de la legalidad. No era la primera, ni será la última vez que vea esas imágenes: es demasiado habitual cada vez que se sale a la calle, sobre todo desde hace años. Cinco. Seis. Puede que un poquito más. Pero era la primera vez que veía a la gente reaccionar así. Y tanta.

¿Cómo es posible? ¿qué ha cambiado en todos estos años? ¿la gente que sigo y leo? Tal vez. Pero la respuesta la tuve hace unas semanas, los días que mis padres no vieron otra cosa que noticieros y programas similares. Y como digo, no sé cómo no caí en la cuenta cuando esa ha sido la línea general durante los últimos años.


Una de las principales fuentes de historias que tenemos hoy en día es la televisión. Con las nuevas tecnologías muchos no dependemos exclusivamente de ella para estar al día de las noticias, ver películas, series, programas o documentales. Si me apuráis ni para ver deportes: muchos de las televisiones de pago te permiten ver sus canales a través de internet, en tu ordenador.
Pero otras tantas personas no utilizan las nuevas tecnologías, sea por la edad (como mi abuela), sea por desconfianza (mis padres), o sea porque no se llevan bien con ellas. Entonces la llamada “caja tonta” se convierte en esa fuente indispensable de ocio e información.

Ocurre además que el ordenador lo tengo en una mesa-escritorio en el salón y por tanto, a menudo, me toca escuchar e incluso ver mucho de lo que echan en televisión. Muchas veces es un coñazo, hablando pronto y mal, otras pues puedo pasar o me gusta lo que están echando. A veces puede ser insoportable, como estos últimos días. Pero de otra manera no sé yo si habría comprendido tantas cosas.

¿Qué diferencia a la tele de ahora a la de hace unos años? El contenido y la... llamada “línea editorial” de las cadenas que a día de hoy más que una ¿sugerencia? es la norma y a veces casi ley de todo lo que echan.

No nos confundamos, no estoy hablando sólo de ideología política. No es sólo izquierdas o derechas. Hay cosas que las he visto en canales teóricamente diferentes en ese sentido. Apostaría que es la tónica general en la televisión.

¿De qué hablo?

De que cuando pones el telediario y ¿cuántas noticias positivas echan en comparación con las negativas? y de esas: ¿cuántas están bien contadas? ¿cuántas son reales? ¿cuántas no están relacionadas con un deporte y en concreto el fútbol o ciertos futbolistas? ¿cuántas son recientes y no de hace dos meses para rellenar el telediario del día?

¿Habéis probado ese experimento? Deberiais. No hace falta hacerlo durante varios días, con uno o dos son suficientes.

A mí me bastó la semana pasada cuando por twitter veía una serie de imágenes bonitas, positivas y esperanzadoras mientras que en un programa de la tarde, a medio camino entre telediario y programa de debate, no dejaban de hablar de tensiones en tal y otro sitio, y que ha pasado esta movida y ha pasado otra. De esas imágenes que digo que veía, pusieron casualmente una o dos. Y gracias.

Me bastó cuando tuvieron que salir programas de entretenimiento y personajes televisivos que no son santo de mi emoción llamando a la calma y cambiando un poco su línea habitual para transmitir más paz y amabilidad

Y me bastó recordar cómo observé hace unas semanas las reacciones de mi abuela al ver todo lo que echan en la tele. Mi abuela va camino de los 88 años y tiene la cabeza casi perdida. Pero aún tiene consciencia de las cosas. Y cada vez que ve las noticias solo piensa en lo mal que está todo y lo mucho que odia a tal y cual. Al principio me hacía gracia. Ese día pensé: es que realmente ¿qué están echando en la tele para que piense así?

Pues están echando en la tele lo que llevan años echando. Desgracias. Violencia. Lágrimas. Sangre. Tripas. Si no hablan de atentados, hablan de desastres naturales, si no han asesinado a una mujer, o ha habido una terrible matanza. Y eso si no están, por supuesto, hablando de política nacional o internacional. Las movidas, claro. Que un político o un partido haga las cosas bien es raro, a menos que se trate de un afín a la "línea editorial"...

El efecto que esto produce, más si no te molestas en buscar otra información, es que parece ser la tónica natural. Que es lo natural. Y esto es mucho más terrible que el hecho de que ya ciertas imágenes nos produzcan indiferencia: es la aceptación de la violencia como la norma, hasta tal punto de llegar a lo que hemos visto estos días atrás.


El valor del #hopepunk y otras narrativas


¿Por qué existe esta tendencia hacia lo violento? ¿qué interés hay en la dominancia de ese discurso? Creo que me podría dar para otro artículo y no pertenecería a este blog. Pero basta con mirar atrás, con analizar lo ocurrido últimamente para darte cuenta.

Mi idea es otra: reflexionar sobre el tipo de historias que leemos y construimos. Sobre todo los que construimos.

¿Influye en la ficción? Sí, muchísimo. Y no sólo en lo que se crea si no en muchos aspectos más.

Uno de ellos es algo que observo también últimamente: cualquier obra de ficción está sujeta de ser valorada como peor o mejor dependiendo de la cantidad de tiros que tenga entre sus minutos de visionado o número de páginas. Para muchas personas, que no tenga acción o sea poca, hace que esa obra sea automáticamente una mierda. En el mejor de los casos. En el peor, por supuesto, entran las valoraciones machistas por las que bueno, consideran que es una obra muy... femenina. De mujeres y para mujeres. Y por tanto ¿cómo voy a leer algo así? ¡mi masculinidad!

¿Os resulta familiar con algo que ya he comentado más arriba?

¿Exagero? Tampoco. Un ejemplo es el libro de Karen Lord, El mejor de los mundos posibles, que lo he leído recientemente. Un libro cifi que recomiendo encarecidamente y que bueno... basta con que os paséis por algunos comentarios de una estrella para comprender lo que digo. Encontrar demasiado romance, o no ser como la cifi clásica puede suponer un serio problema para algunas personas...

Independientemente de que las opiniones son como los culos -cada uno tiene la suya-, me resulta un tanto terrible valorar negativamente una obra simplemente porque no cumplía tus expectativas o no era para ti, y no tanto porque el libro en sí realmente es malo. En esos casos, yo suelo abstenerme de valorar o si lo hago, intentar razonar bien por qué.

Esto nos lleva al segundo punto y que es aún más preocupante: la inclusión fácil y banal de la violencia en todas sus manifestaciones en cualquier tipo de ficción. Y cuando digo cualquier tipo, son todas las obras independientemente de si son o no grimdark.

Los libros, las películas y series, los videojuegos... al igual que los telediarios y los periódicos, influyen en mayor o menor medida en tu pensamiento. Son historias de ficción, muchas veces con un alto grado de irrealidad o fantasía, pero todas tienen una base real. Tienen una ideología incluso. Te hacen al menos reflexionar. Te hacen ser consciente de algo que desconocías. Y a veces, sí, crean una corriente de pensamiento.

¿Cuántas veces has visto aquello de que Disney me estafó con las historias de príncipes azules? ¿cuántas veces has oído o pensado incluso que te gustaría tener un novio/a como fulano o fulana de tal serie juvenil? ¿o vivir una historia como la de tal libro? Y sorpresa: no ocurre así. De hecho, si no ocurre así: felicidades. Muchas historias románticas perpetúan en sus libros roles y conductas tóxicas, erróneas y machistas. Violentas, incluso.

Esto es solo un ejemplo pero nuestra ficción está plagada de una violencia naturalizada. Banal, incluso. Llega hasta tal grado que quiénes escribimos nos sorprendemos, cuando tomamos consciencia de ello, encontrando dichos elementos en nuestras propias obras. Nos horrorizamos incluso. Pero es que no hemos hecho más que repetir los esquemas que hemos visto en otras obras que consideramos en muchos casos hasta referentes importantes.

Me refiero por ejemplo a las violaciones ejercidas sobre todo a mujeres. O al machismo sistemático en la fantasía medieval. A la alegría con la que nuestros personajes maten a otros sin ninguna consecuencia. A ver cómo un problema o un asunto político introducir personajes LGTB+ en nuestras historias. O a otras minorías. O que existan otras etnias que no sea la nuestra... Y podría seguir así con una larga lista de cosas que hacemos sin darnos cuenta y si lo pensamos bien están mal.

Es posible que llegados a este punto os hayan dado ganas de tiraros de los pelos o incluso dejar de leerme. Lo comprendería, la verdad xD. Pero espero que seáis capaces de seguir leyendo porque lo importante viene ahora.

Sí, es aquí dónde entra el Hopepunk y el valor que tiene a día de hoy.

¿Qué es el Hopepunk? Es lo que decía Guillermo del Toro hace poco en la presentación de su última película: es el punk de nuestra época. El amor. Las emociones. Reclamar la importancia que necesita tener en nuestro día a día. No todo es violencia, ni debe de serlo.

Esto no significa que no deba haberla en vuestras obras. Significa que no sea el centro de vuestras obras, que debería dejar de serlo. Significa que seáis responsables con lo que escribís, cómo y a quién. Significa comprender que hay otros tipos de narrativas o de historias igual de válidas, que ninguna es más o menos. Y que se pueden escribir siempre y cuando estés dispuesta a hacerlo. O quieras.

Porque sé que hacer cambios así cuando llevas tanto tiempo en la misma dinámica es difícil. Y que por lo general tendemos a lo cómodo y fácil. Pero bueno, no hay nada más Hopepunk que creer en que tarde o temprano seamos capaces de aportar otras cosas y cambiar muchas de estas cosas.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Nuevo calendario de publicación

Por Pascal Campion

Hoy debería haber traído ya la primera entrada tras la vuelta de vacaciones pero resulta que ese momento se debe de atrasar un poco. Mi idea era haber empezado desde mediados de Agosto a planificar entradas, a resumirlas, a buscar los recursos que pudiera necesitar (enlaces de interés o información) e incluso las imágenes, para que nada más empezar Septiembre, tuviera parte del trabajo hecho. Aunque fuese para un mes o dos.

Pero resulta que justamente por esas fechas mi gato enfermó con una cistitis por cristales e infección y aún seguimos en casa pendientes de él. Así por resumir, hace unos días que tuvo una recaída y aunque ahora parece que ha salido mejor que la primera vez que lo sondaron, rezo a los dioses gatunos para que no vuelva a recaer.

Esto ha supuesto unos gastos que ha tenido que afrontar mi padre y a mí me toca ahora trabajar, no sólo para pagarle al menos una parte, si no para tener unos ahorros. Por si se cumplen las predicciones pesimistas de algunas de las veterinarias del hospital veterinario y vuelve a repetirle en un periodo corto de tiempo...

Mi idea entonces es, aparte de buscar algún trabajo y/o clases particulares, seguir escribiendo y seguramente pues empezar a meterme como diseñadora/ilustradora freelance. Por lo que mi tiempo será invertido en todo esto y quedará menos para dedicarme a los blogs tal y como lo hacía antes.

Eso significa que en principio publicaría al menos una vez al mes. Intentaré tener una fecha fijada (la última semana del mes, por ejemplo) más adelante pero por el momento, no quiero pillarme los dedos. En cuanto pueda tener mayor actividad, ya sea por que al menos puedo tener un horario de trabajo más fijo, pues avisaría aunque sea por mis redes sociales.

sábado, 29 de julio de 2017

Manga, anime, videojuegos y series de fantasía 2

Esto es casi una actualización completa de una de las entradas que tenía hablando de series y videojuegos que estaba viendo o que me parecían interesantes, que se convierte finalmente en una en la que hablo de las última cosas que he leído o visto. En esta ocasión, a diferencia de la primera entrega, voy a incluir títulos no tan buenos pero que por diferentes motivos, le echaría un ojo. Seguramente amplíe con algunas de las cosas que tengo pendientes de ver o terminar.